Lima independiente: Leviathan

 

                                         

“Leviathan” es la obra maestra del Festival y un título clave del cine documental de hoy.

“Leviathan” pulveriza la camisa de fuerza conceptual que atenaza a una parte importante del documental actual. Las imágenes y los sonidos no están al servicio de la ilustración de una idea ni de un dispositivo de puesta en escena que se mantenga invariable de principio a fin. Aquí, las faenas de un barco pesquero en un mar sin nombre adquieren la envergadura de un enfrentamiento mítico con los elementos. Lo que importa es el registro cercano de la gran aventura humana y del esfuerzo por lograr el cometido de la pesca.

Desde el inicio, las texturas imperfectas de las cámaras digitales saturan los colores y acentúan los contrastes. Lo digital no solo se emplea aquí solo como un soporte. Es el sustento del tratamiento fílmico y la base del trabajo plástico de la película.

Hay un costado infernal y amenazante en ese encuentro con el mar agitado en una noche en la que se destacan las luces de la embarcación y la cubierta roja que lleva uno de los marineros. La imagen se sacude y nos cuesta trabajo reconocer cualquier referente real, indicio, o símil. Los contornos de las cosas se desvaneces y el horizonte se extravía en la confusión. Los ruidos contundentes de las máquinas, equipos y el mar furioso colman la banda sonora. “Leviathan” trastorna nuestra percepción y sentido de la ubicación. La imagen digital se convierte en protagonista de la faena pesquera grabada como hecatombre, como inmenso desastre.

Paradójico efecto el que logran las cámaras de “Leviathan”. Por un lado permiten la cercanía extrema a los peces, a los objetos y personajes. Vemos en primer plano cerrado el rostro de un tripulante y la imagen marca cada arruga y mancha del rostro. Lo rugoso y lo áspero son cualidades de la imagen. Vemos los peces tasajeados y sus vísceras extraídas. La imagen muestra una apariencia viscosa y desagradable. Pero, por otro lado, ese mismo efecto de realidad acentuado por la proximidad de las pequeñas cámaras conduce a la pura abstracción. Las arrugas son líneas, las vísceras son colores, la inmersión en el mar es como el paso a una dimensión de la realidad que está entre lo onírico y lo alucinatorio.  

Volveremos sobre “Leviathan” cuando se exhiba en el Festival Transcinema.    

Ricardo Bedoya  

 

4 thoughts on “Lima independiente: Leviathan

  1. Vuelvan sobre Leviathan de una vez, porque ese docu solo lo pasa el Lima Independiente.
    en Transcinema lo q repiten es The Act of Killing.

  2. Aprovecho para preguntarle a los que saben de cine, el otro dia fui a ver este documental, no esperaba un programa de discovery sobre la pesca peligrosa ni nada por el estilo, pero no entendi un carajo, no tenia pies ni cabeza, tomas demasiado cercanas y movidas que a mi no me generaban la sensacion de estar en el barco, todo el tiempo escuchando el chapoteo del agua no me genero sentirme en el mar, mirar como destripaban a los peces y destazabana mantarrayas tampoco me genero demasiada colera contra el ser humano. la toma de la lata de cerveza es un cliche de como debastamos la naturaleza? que quieren decir con una toma de 5 minutos al capitan tomando cafe hasta que se queda dormido? Que se yo, alguien me dijo que era post impresionismo y yo no entendia nada de cine, pero a mi me parecio mierda pseudo intelectual para que alguien te diga que eres tonto mientras ve marchar al rey desnudo.

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