Good Time: Viviendo al límite

“Good Time: Viviendo al límite” es una tensa y notable película de los neoyorquinos Josh y Bennie Safdie. Nocturna, opresiva, acelerada, violenta y tierna a la vez, en este frenético carrusel solo hay perdedores.

“Good Time” es un thriller, un filme de atracos, una comedia de crueles equivocaciones, un drama paranoico, un filme expresionista, una película de acciones absurdas y de esfuerzos inútiles. Es una suma de momentos pico, de intensidades siempre en alto, tratados con una estilización constante.

El relato traza un círculo fatal. Al inicio, Nick Nikas (Bennie Safdie), un joven con problemas de cognición, es sometido a una prueba psicológica por un representante de la autoridad. La entrevista es interrumpida por su hermano Connie (Robert Pattinson), que llega a rescatarlo para que lo acompañe en un atraco que tiene previsto. A partir de ahí, nada saldrá bien. Todo acabará en desastre, como en las viejas películas del “cine negro”.

Los Safdie filman como si fuesen entomólogos. Acercan la cámara a sus actores para captar en caliente sus reacciones ante la adversidad. Como si no hubiese un guion previo, lo que interesa sobre todo es registrar los altibajos emocionales, las reacciones instintivas, los impulsos que los jalonean. Es el lado pulsional de esta película que tiene la aspereza del documento en bruto y el tratamiento formal de un sofisticado filme de ficción. Pattinson, alejado de cualquier asomo de divismo, superando su actuación en “Z, La ciudad perdida”, es una presencia ansiosa incluso cuando mantiene contenida la exacerbación. Su intensidad no radica en los gestos ni en las expresiones. Se condensa en sus movimientos, sus caminatas interminables. Es un cuerpo tenso, movido por la necesidad de rescatar al hermano, prueba de su amor fraternal.

Nueva York es tan importante como Pattinson y los personajes secundarios. Más que un perfil urbano visto en planos generales, la ciudad es un entorno luminoso, un espacio difuso sobre el que aparecen sobreimpresos los personajes. Los lentes de focales largas reservan la definición visual para los cuerpos, siempre móviles, dejando los fondos en la imprecisión. La ronda de los perdedores es sofocante, el campo representado carece de profundidad, el encuadre escamotea las líneas de fuga visuales. Presionados contra los fondos, los personajes se agitan pero no pueden ir más lejos.

Están encerrados en el purgatorio, o en el infierno. Rojos intensos, verdes, azules, los cuerpos reflejan los neones o aparecen cubiertos por una iluminación fosforescente. La secuencia en Adventureland lleva ese tratamiento luminoso a un punto de incandescencia. El “realismo” que podría asociarse a una película que muestra el costado oscuro de Queens y de otras zonas de Nueva York queda desbaratado. El viaje nocturno de Connie roza lo fantástico.  Daniel Lopatin (Oneohtrix Point Never) aporta un fondo musical que crispa los nervios e incrementa la impresión de urgencia que recorre el filme.

Ricardo Bedoya  

One thought on “Good Time: Viviendo al límite

  1. ¡Qué increíble review sobre Good Time! Esta película tiene personalidad propia, es soberbia en el uso de los close ups para darle esa sensación de tensión en cada escena que lo requiera. La actuación de Benny Safdie es completamente alucinante al punto de olvidarnos de que es el director y editor de dicha película. Y lo de Robert Pattinson merece toda la atención que ha recibido, incluso me inclinaría a afirmar que le robaron la nominación como actor principal por Good Time. Seguiré de cerca las siguientes películas de los hermanos Safdie. Saludos Ricardo.

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