{"id":5086,"date":"2018-06-10T21:30:09","date_gmt":"2018-06-10T21:30:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.paginasdeldiariodesatan.com\/pdds\/?p=5086"},"modified":"2018-06-10T21:37:40","modified_gmt":"2018-06-10T21:37:40","slug":"hasta-siempre-fico-por-chacho-leon-frias","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=5086","title":{"rendered":"Hasta siempre, Fico. Por Chacho Le\u00f3n Fr\u00edas"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Qu\u00e9 dif\u00edcil es escribir sobre un amigo tan cercano con quien se ha compartido m\u00e1s de 50 a\u00f1os de complicidad cin\u00e9fila y que, en medio de una vida activa y productiva, se va inesperadamente, ni siquiera de la noche a la ma\u00f1ana, sino en la ma\u00f1ana del martes 5 al despertarse, y sin problemas cardiacos como mencion\u00f3 equivocadamente Quique Planas en la edici\u00f3n del mi\u00e9rcoles 6 de El Comercio, error que se repite hoy domingo 10 en la nota de El Dominical del mismo diario. Un error que induce a la repetici\u00f3n y a que permanezca as\u00ed en menciones o rese\u00f1as futuras. Hace 20 a\u00f1os, Federico tuvo un pre-infarto, pero luego ese episodio se super\u00f3 y todos los chequeos, hasta hace muy poco, mostraron un coraz\u00f3n sano. No hubo operaciones ni marcapasos de por medio y su partida no ha sido a causa de un infarto del miocardio, sino al parecer, por la opini\u00f3n del m\u00e9dico que lo vio ya fallecido, de un aneurisma o un colapso fulminante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Nos conocimos en 1963 en el Cine Club de la Escuela de Bellas Artes, viendo entre otras las pel\u00edculas de Bergman que se hab\u00edan estrenado en Lima a fines de los a\u00f1os cincuenta, cuando ni \u00e9l ni yo \u00e9ramos conscientes de la importancia del realizador sueco. All\u00ed vimos <i>Hacia la felicidad<\/i>, <i>Sonrisas de una noche de verano<\/i> y <i>Secretos de<\/i> <i>mujeres<\/i>, entre algunas m\u00e1s. As\u00ed como nos conocimos viendo pel\u00edculas, las \u00faltimas veces que lo vi fue tambi\u00e9n viendo pel\u00edculas, en este caso las de los festivales Al Este de Lima y Lima Independiente hace muy pocos d\u00edas. \u00a0En ese largo intermedio estuvimos juntos en las revistas <i>Hablemos de Cine<\/i> (1965-1984) y <i>La gran ilusi\u00f3n<\/i> (1993-2003), en los cineclubes de la Universidad Cat\u00f3lica y Lumi\u00e8re en los a\u00f1os sesenta, en el Cineclub Bu\u00f1uel en la segunda mitad de los setenta, coincidiendo adem\u00e1s en cuanto cineclub (much\u00edsimo en el del Museo de Arte entre 1963 y 1985) y festival hubiese en Lima. Por cierto, la aparici\u00f3n de la Filmoteca de Lima en 1986 fue otro espacio de encuentro permanente durante 15 a\u00f1os seguidos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">En los \u00faltimos a\u00f1os compart\u00edamos actividades en el comit\u00e9 de programaci\u00f3n del Festival del CCPUCP, en el Directorio de la Filmoteca de la PUCP y segu\u00edamos encontr\u00e1ndonos habitualmente en la sala del CCPUCP (con mayor frecuencia) y en todos los festivales locales. De unos a\u00f1os a esta parte, con el \u00fanico cr\u00edtico local, incluidos los m\u00e1s j\u00f3venes, con el que ten\u00eda la seguridad de compartir festivales y programas de la Filmoteca era con Fico, siempre infaltable. Ni siquiera asist\u00eda con esa frecuencia Ricardo Bedoya, y no porque no hubiese querido compartir esas funciones, sino porque cuando llega cada uno de estos festivales o muestras \u00e9l ya ha visto en plataformas de Internet la mitad o m\u00e1s de las pel\u00edculas, lo que no significa que haya cedido su preferencia por verlas en pantalla grande. Ricardo no se adelanta a ver pel\u00edculas que sabe va a ver por primera vez en pantalla grande.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Diversos proyectos en los \u00faltimos tiempos, entre ellos la edici\u00f3n de la antolog\u00eda de <i>Hablemos de Cine<\/i>, cuyo segundo volumen no pudo llegar a ver, parec\u00edan haber reforzado su empe\u00f1o por incrementar incluso sus actividades. Una de ellas era el programa de \u201cM\u00fasica y Cine\u201d que ten\u00eda a su cargo en la sala azul del CCPUCP, como parte de las actividades de la Sociedad Filarm\u00f3nica, de la que era directivo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Es muy probable que, de no haber mediado el cine, no hubiera sido amigo de Fico o no de la misma manera, pues \u00e9l no era lo que se conoce como una personalidad sociable.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">T\u00edmido y de apariencia un tanto hura\u00f1a ocultaba ese lado c\u00e1lido que hac\u00eda de \u00e9l, y ya lo han se\u00f1alado otros amigos, una persona de una fidelidad permanente, un hombre de afectos firmes y de permanencias, manteniendo siempre una extrema sobriedad y un comportamiento austero, incluso en sus demostraciones de afecto. Aun cuando en los \u00faltimos a\u00f1os Fico vivi\u00f3 lo que podr\u00edamos llamar la etapa zen de su existencia (sereno, apacible, conciliador), s\u00f3lo en las advertencias de que se apagaran celulares o se guardara silencio, se advert\u00eda en \u00e9l al que antes, sin ser intolerante, demostraba por momentos una personalidad m\u00e1s en\u00e9rgica que incluso pod\u00eda enga\u00f1ar a quienes no lo conoc\u00edan y hacerlo pasar por alguien irascible o malhumorado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Con mayores apariciones en p\u00fablico y con una participaci\u00f3n decidida en presentaciones de pel\u00edculas y en debates en los apasionados a\u00f1os de la cinefilia juvenil, despu\u00e9s de su estancia de cinco a\u00f1os en Paris (1969-1974), donde vio m\u00e1s pel\u00edculas que nunca, su figura se hizo m\u00e1s discreta con la dedicaci\u00f3n al periodismo y la disciplinada cr\u00edtica de cine que ejerci\u00f3 respectivamente desde 1975 en <i>La Prensa<\/i>, <i>El<\/i> <i>Observador<\/i> y <i>La Rep\u00fablica<\/i>,\u00a0 con una amplitud de la que nadie m\u00e1s dispon\u00eda en nuestro medio. M\u00e1s que en la expresi\u00f3n oral, la capacidad de Fico se prodig\u00f3 en la escritura donde ha dejado infinidad de textos que tendr\u00e1n que ser recogidos de modo que puedan conocerse y leerse.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Con todo lo que nos uni\u00f3, Fico no fue un \u201camigo \u00edntimo\u201d. Yo no tengo amigos \u00edntimos (mi amiga m\u00e1s \u00edntima es Rosa, mi esposa) y con los m\u00e1s cercanos mantengo siempre un v\u00ednculo de enorme confianza, pero con un margen de discreci\u00f3n, de respeto a la intimidad. Eric Rohmer, a la muerte de Truffaut, escribi\u00f3 que su relaci\u00f3n personal con el autor de <i>Los 400 golpes<\/i> mantuvo esa l\u00ednea de contenci\u00f3n. \u00a0Con Fico, como me ocurre con Ricardo Bedoya o con Javier Protzel, nunca nos saludamos ni con un apret\u00f3n de manos ni con un abrazo. Una o dos palmadas en el brazo o en el hombro. Un saludo fraterno, como para dar cuenta de un v\u00ednculo de familiaridad que no requiere de mayores demostraciones. Un v\u00ednculo, que ahora que no est\u00e1, echo y echar\u00e9 en falta por el tiempo que me quede por delante. Con \u00e9l pierdo, adem\u00e1s, al tercero y \u00faltimo de los amigos- hermanos con los que iniciamos y mantuvimos hasta el final la aventura de <i>Hablemos de Cine<\/i>. Con la partida de Fico se va el \u00faltimo cin\u00e9filo coet\u00e1neo peruano, el \u00faltimo de mi generaci\u00f3n con un inter\u00e9s enciclop\u00e9dico por el cine \u00a0similar al m\u00edo. Es verdad que \u00e9l era un lector indesmayable de novelas y textos literarios y un mel\u00f3mano consumado, campos en los que he confesado, no mi desinter\u00e9s (todo lo contrario), sino mi sentimiento de culpa por no haberles dedicado\u00a0 la atenci\u00f3n que hubiese querido. Fico se organizaba muy bien, mientras que yo por lo visto soy uno de esos \u2018animales cinematogr\u00e1ficos\u2019 que no logra establecer esa conciliaci\u00f3n de tiempos. Entre el <i>Magnificat<\/i> de Bach, que Federico escuch\u00f3 el s\u00e1bado anterior a su partida en el Gran Teatro Nacional, y que cu\u00e1nto me hubiese gustado escuchar en vivo, y la exhibici\u00f3n de <i>Claire\u2019s camera<\/i>, de Hong Sangsoo, en el Festival Lima Independiente, opt\u00e9 por la segunda. Fico lo hizo por el <i>Magnificat<\/i> postergando la visi\u00f3n de <i>Claire\u00b4s camera<\/i>, entre otras cosas porque, finalmente, y despu\u00e9s de muchos a\u00f1os de resistencia, se avino a ver pel\u00edculas en plataformas de internet o en DVD en casa, lo que a m\u00ed me sigue costando mucho.\u00a0 Sin embargo, como le consta a quienes lo vieron en el Festival Al Este de Lima, hasta sus \u00faltimas d\u00edas no dej\u00f3 de asistir a proyecciones en salas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Habr\u00e1 ocasi\u00f3n de ir relatando tantas an\u00e9cdotas de una personalidad fuera de lo com\u00fan, uno de esos \u201craros\u201d que no se hacen otra cosa que\u00a0 hablar de cosas \u201ctan banales como las pel\u00edculas\u201d, al decir de una vecina que nos escuchaba tras las paredes de mi departamento en las reuniones semanales de <i>Hablemos de Cine<\/i>. \u00a0Si alguien ten\u00eda una capacidad espartana para ver cine en este mundo (incluso limitando la alimentaci\u00f3n) ese era Federico. Hab\u00eda que verlo en los festivales extranjeros viendo pel\u00edculas desde las 9 de la ma\u00f1ana hasta pasada la medianoche, o tanto fuera como en Lima apurando el paso a trancazos (nadie pod\u00eda igualar su paso) para llegar antes del comienzo de una pel\u00edcula. Con la partida de Fico, que no podr\u00e1 \u00a0ver el Bergman \u2018comercial\u2019 ( <i>Esto no puede suceder aqu\u00ed<\/i>, 1950) que nunca vio ni <i>The other side of the wind<\/i>, de Welles, que tanto ansiaba ver, me quedo con un hondo sentimiento de orfandad, de vac\u00edo por la ausencia del \u00faltimo de los hermanos mayores, de esos hermanos que uno escoge libremente, y cuya desaparici\u00f3n nos hace sentir un poco m\u00e1s solos y desamparados.<\/span><\/p>\n<p><strong>Chacho Le\u00f3n Fr\u00edas<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">(<strong>En la foto, de izquierda a derecha: Chacho Le\u00f3n, Javier Protzel, Federico de C\u00e1rdenas. Cortes\u00eda de Mar\u00eda Teresa Quiroz Velazco)\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Qu\u00e9 dif\u00edcil es escribir sobre un amigo tan cercano con quien se ha compartido m\u00e1s de 50 a\u00f1os de complicidad cin\u00e9fila y que, en medio de una vida activa y productiva, se va inesperadamente, ni siquiera de la noche a la ma\u00f1ana, sino en la ma\u00f1ana del martes 5 al despertarse, y sin problemas cardiacos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5090,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[918,355],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5086"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5086"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5086\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5093,"href":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5086\/revisions\/5093"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5090"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5086"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5086"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5086"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}