{"id":6386,"date":"2020-03-25T12:10:26","date_gmt":"2020-03-25T12:10:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=6386"},"modified":"2020-03-25T12:16:40","modified_gmt":"2020-03-25T12:16:40","slug":"peliculas-para-ver-durante-el-confinamiento-1-2-3-4-5-6-de-eduardo-quispe","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=6386","title":{"rendered":"Pel\u00edculas para ver durante el confinamiento: 1, 2, 3, 4, 5, 6, de Eduardo Quispe"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"Resultado de imagen para 1 eduardo quispe\" src=\"https:\/\/3.bp.blogspot.com\/-0Buc6d750V0\/VS39euUrBhI\/AAAAAAAAAKM\/sMcRRRFueTQ\/s1600\/1%2Beduardo%2Bquispe.jpg\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UC0uC7SoTdeKH5mfL8HfaCNA?fbclid=IwAR1yD4BDz7zGt2dwlWvq57uDjMZHIfm7NA_tMuX9u2XGdx3J98EDv4e3ngk\">Las pel\u00edculas de Eduardo Quispe Alarc\u00f3n se pueden ver aqu\u00ed.<\/a><\/p>\n<p><strong>El art\u00edculo\u00a0que sigue recoge y modifica algunos p\u00e1rrafos del texto sobre las pel\u00edculas de Quispe, hasta 5, que publiqu\u00e9 en el libro &#8220;El cine peruano en tiempos digitales (Universidad de Lima, 2015)<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">1 (2008), 2 (2009), 3 (2010), 4 (2011), 5 (2014), de Eduardo\u00a0 Quispe\u00a0 Alarc\u00f3n (Ayacucho,\u00a0 1980), son pel\u00edculas\u00a0 emblem\u00e1ticas de la vertiente\u00a0 auto-gestionada del cine lime\u00f1o.\u00a0 Jim Marcelo Santiago aparece como codirector de 3, y responsable de la c\u00e1mara y fotograf\u00eda de las cuatro primeras pel\u00edculas. Quispe y Marcelo provienen de las artes pl\u00e1sticas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Las pel\u00edculas tratan asuntos vinculados con el estar en la ciudad, insertarse en sus espacios, pertenecer o ser ajeno a ellos, y transitar en una suerte de constante y err\u00e1tico desplazamiento. En esas pel\u00edculas, Lima es como un palimpsesto en el que se inscribe una y otra vez el mismo recorrido (la deriva) y en el que se escribe el mismo texto, con variantes: el sujeto en deriva. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Sus protagonistas\u00a0 \u2014si as\u00ed puede llam\u00e1rseles,\u00a0 ya que\u00a0 las pel\u00edculas\u00a0 no\u00a0 siguen\u00a0 las reglas de\u00a0 la representaci\u00f3n tradicional\u2014 se muestran\u00a0 ensimismados o, como en 5, pasan por estados de \u00e1nimo cambiantes, de la euforia al laconismo.\u00a0 Son personajes solitarios. La c\u00e1mara registra sus di\u00e1logos en planos-secuencias interrumpidos con fundidos en negro o transiciones bruscas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Pero hay diferencias importantes en los tratamientos cinematogr\u00e1ficos de cada una de las pel\u00edculas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">En 1, la acci\u00f3n\u00a0 se concentra en\u00a0 registrar\u00a0 las largas peroratas\u00a0 enunciadas\u00a0 por\u00a0 la pareja\u00a0 protagonista (Quispe\u00a0 y Grecia Aguinaga) durante tres encuentros que el montaje va organizando. Cada uno de ellos esboza estrategias para construir una relaci\u00f3n de pareja, aunque ning\u00fan ideal rom\u00e1ntico se llegue a consumar.\u00a0\u00a0 Por el contrario, las expectativas de lo posible son reemplazadas por la vivencia de un presente siempre precario.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Mientras tanto,\u00a0 los personajes formulan\u00a0 una\u00a0 y otra vez sus juicios y dichos sobre las relaciones\u00a0 posibles,\u00a0 o deseables, entre\u00a0 varones\u00a0 y mujeres. La c\u00e1mara\u00a0 se hace\u00a0 notar\u00a0 con\u00a0 movimientos\u00a0 desordenados en\u00a0 torno de ellos. Esa inestabilidad\u00a0 de los encuadres redobla\u00a0 la incertidumbre y aporta\u00a0 un sentido\u00a0 de acuciante\u00a0 tiempo\u00a0 presente: las relaciones\u00a0 representadas solo tienen\u00a0 posibilidad\u00a0 de existir aqu\u00ed y ahora. [\u2026]<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">La fragilidad de los sentimientos es una impresi\u00f3n\u00a0 reforzada por\u00a0 los escenarios\u00a0 naturales\u00a0 elegidos:\u00a0 la pareja se encuentra en lugares p\u00fablicos\u00a0 (una calle an\u00f3nima,\u00a0 un restaurante, el patio de una vieja casona lime\u00f1a\u00a0 de los Barrios Altos), donde\u00a0 no\u00a0 cabe\u00a0 afincarse\u00a0 ni tener\u00a0 privacidad.\u00a0 La banda\u00a0 sonora\u00a0 es un\u00a0 amasijo\u00a0 de\u00a0 ruidos\u00a0 par\u00e1sitos,\u00a0 efecto\u00a0 de\u00a0 un sonido\u00a0 directo \u201csucio\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">En 2, la ciudad tiene una presencia m\u00e1s definida, pero tambi\u00e9n m\u00e1s fragmentaria. Las im\u00e1genes se desenfocan, granulan, y se ofrecen como mosaico.\u00a0 La planificaci\u00f3n es abierta, abarcadora y muestra a la Lima bullente de cualquier d\u00eda. Los protagonistas son solitarios que marchan en paralelo, aunque provengan de or\u00edgenes sociales diferentes.\u00a0 Se hartan de las rutinas colectivas de\u00a0 fiestas\u00a0 y celebraciones y prefieren dejarse ir a la deriva por el desorden de la ciudad.\u00a0 La pel\u00edcula los muestra sobreimpresos en el magma urbano.\u00a0 Sus trayectorias concluyen al encontrarse en la banca de un parque:\u00a0 el di\u00e1logo que mantienen, sobre pel\u00edculas de amor y el quehacer cotidiano, solo aporta irresoluci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0En 3, parejas sentadas\u00a0 en diversas bancas\u00a0 de un parque\u00a0 lime\u00f1o conversan\u00a0 sobre\u00a0 sus afectos\u00a0 e intimidades.\u00a0 La c\u00e1mara\u00a0 se desplaza\u00a0 de\u00a0 una banca\u00a0 a otra, y de una\u00a0 pareja\u00a0 a la siguiente,\u00a0 en un plano\u00a0 secuencia\u00a0 de 68 minutos\u00a0 de duraci\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">En 4, el protagonista sigue una trayectoria nerviosa por la ciudad. Es testigo de hechos cotidianos, que observa de modo casi subrepticio. Est\u00e1 ah\u00ed, en el lugar preciso donde una mujer, o un grupo de mujeres, lucen su sensualidad.\u00a0 Aunque\u00a0 lo atrae\u00a0 una\u00a0 joven vendedora de pel\u00edculas en el mercado\u00a0 de Polvos Azules, acaso ella es la representaci\u00f3n meton\u00edmica\u00a0 de todas\u00a0 las otras muchachas que\u00a0 vemos\u00a0 en 4 (o de todas las que\u00a0 hemos\u00a0 visto en las pel\u00edculas\u00a0 anteriores):\u00a0 mientras\u00a0 algunas\u00a0 conversan\u00a0 en\u00a0 un\u00a0 ba\u00f1o\u00a0 sobre\u00a0 asuntos\u00a0 \u00edntimos,\u00a0 otra\u00a0 arregla\u00a0 cuentas\u00a0 con\u00a0 su pareja mediante\u00a0 una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">En 5, una pareja de enamorados ( Jamil Luzuriaga y Eduardo\u00a0 Quispe Alarc\u00f3n) conversa\u00a0 en un parque\u00a0 del malec\u00f3n\u00a0 lime\u00f1o\u00a0 mientras\u00a0 se graba con\u00a0 una\u00a0 peque\u00f1a c\u00e1mara.\u00a0 Por\u00a0 momentos, el\u00a0 encuadre se\u00a0 desv\u00eda\u00a0 hacia\u00a0 la\u00a0 costa\u00a0 para\u00a0 mostrar el atardecer o para seguir el recorrido de\u00a0 algunos\u00a0 transe\u00fantes. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Los protagonistas de las cinco pel\u00edculas son j\u00f3venes, acaso universitarios, que ventilan cuitas sea en largas conversaciones o mediante di\u00e1logos entrecortados que se suspenden, de modo abrupto, para retomarse m\u00e1s tarde, como ocurre en 1. Las parejas se citan, se encuentran, conversan, o acaso se desencuentran y no llegan a entablar las relaciones que pretenden, como en 4. O conocen el desencanto, al caer la tarde, como en 5.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">En todos los casos, el empe\u00f1o del var\u00f3n\u00a0 termina\u00a0 en suspenso o en una\u00a0 situaci\u00f3n expectaticia.\u00a0 Porque ama y no es amado.\u00a0 Porque mira sin ser\u00a0 visto.\u00a0 O\u00a0 porque alg\u00fan\u00a0 antiguo\u00a0 enamorado llama\u00a0 al\u00a0 tel\u00e9fono m\u00f3vil en el momento menos\u00a0 oportuno y remueve\u00a0 la memoria\u00a0 de viejos afectos\u00a0 en\u00a0 la muchacha. Las separaciones llevan\u00a0 a etapas\u00a0 distintas\u00a0 de la misma relaci\u00f3n o a encuentros diferentes de la pareja, presentados mediante\u00a0 saltos temporales y cambios\u00a0 de espacios\u00a0 f\u00edsicos (en 1), o a la inserci\u00f3n\u00a0 de\u00a0 im\u00e1genes\u00a0 de\u00a0 la ciudad\u00a0 o de\u00a0 aves\u00a0 u objetos\u00a0 diversos\u00a0 (en 2), o al tr\u00e1nsito fisg\u00f3n por las intimidades\u00a0 de las personas que conversan o reposan en un parque\u00a0 (3). En 4, el empe\u00f1o amoroso tiene una variante.\u00a0 El protagonista se halla paralizado\u00a0 en\u00a0 el intento\u00a0 de\u00a0 abordar a la joven que le atrae y, en ese trance, descubre las escenas menos deseables de la vida en pareja.\u00a0 En su periplo urbano se enfrenta a las representaciones de\u00a0 los\u00a0 celos,\u00a0 el desamor,\u00a0 la intolerancia.\u00a0 Es un peque\u00f1o teatro de desencuentros que\u00a0 se despliega\u00a0 ante\u00a0 sus ojos.\u00a0 [\u2026]Tal vez el rasgo m\u00e1s llamativo de estas pel\u00edculas sea el tratamiento audiovisual\u00a0 de la ciudad\u00a0 de Lima.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">En un momento de 1, el personaje principal,\u00a0 encarnado por el propio Eduardo\u00a0 Quispe,\u00a0 le dice a su interlocutora que detesta\u00a0 el distrito de Barranco\u00a0 y lo que\u00a0 significa ese lugar en el imaginario\u00a0 lime\u00f1o,\u00a0 por su asociaci\u00f3n con lo criollo. M\u00e1s tarde, el mismo personaje expresa su disgusto por el cebiche.\u00a0 Esas l\u00edneas de 1, filtradas entre\u00a0 los abundantes di\u00e1logos de\u00a0 la pareja\u00a0 protagonista, hacen\u00a0 las veces\u00a0 de\u00a0 una\u00a0 declaraci\u00f3n\u00a0 de\u00a0 principios y exponen una caracter\u00edstica\u00a0 de las pel\u00edculas\u00a0 de Quispe.\u00a0 Definen tambi\u00e9n el empe\u00f1o de una franja del cine digital urbano autogestionado: su recusaci\u00f3n del \u201clime\u00f1ismo\u201d, o del criollismo, y su representaci\u00f3n en el cine peruano del pasado.\u00a0 Impugnaci\u00f3n de sus ambientes naturales y de las entonaciones empleadas en los di\u00e1logos, ofrecidas para el reconocimiento\u00a0 del p\u00fablico\u00a0 urbano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0El rechazo\u00a0 al criollismo de Barranco y al sabor del cebiche en una pel\u00edcula con las caracter\u00edsticas de estilo que posee\u00a0 1 trasciende\u00a0 la menci\u00f3n al lugar, a su tradicional\u00a0 \u201cmovida\u201d bohemia,\u00a0 y al culto del plato coste\u00f1o. Es, m\u00e1s bien, la resistencia a un modo de representar lo lime\u00f1o acu\u00f1ado desde los a\u00f1os setenta:\u00a0 las ficciones con personajes t\u00edpicos, designados por sus extracciones sociales o segregados por ellas. Determinismo\u00a0 que obliga\u00a0 a\u00a0 los\u00a0 personajes\u00a0 miraflorinos\u00a0 o\u00a0 victorianos\u00a0 a\u00a0 entonar\u00a0 y hablar como tales; es decir, como lo ordena\u00a0 el estereotipo.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Pero la recusaci\u00f3n\u00a0 de ese lime\u00f1ismo adherido al cine de los setenta,\u00a0 y a una franja del actual, no se limita a cuestionar\u00a0 los recursos\u00a0 que buscan identificar al p\u00fablico\u00a0 con los personajes de las clases medias\u00a0 tradicionales. Se impugna tambi\u00e9n a los personajes emblem\u00e1ticos, como los \u201cni\u00f1os de la calle\u201d del Grupo Chaski, modelados por la sociolog\u00eda.\u00a0 Y se ignora a los que\u00a0 siguen\u00a0 itinerarios\u00a0 de dolor,\u00a0 a la manera\u00a0 de los relatos de integraci\u00f3n simb\u00f3lica a la ciudad en el estilo de La teta asustada,\u00a0 o de asimilaci\u00f3n a ella luego de la experiencia de la violencia (Cuchillos en el cielo).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">\u00bfHacia d\u00f3nde apuntan las pel\u00edculas de Quispe?\u00a0\u00a0 \u00bfC\u00f3mo son los registros alternativos de comportamientos en los espacios\u00a0 urbanos\u00a0 que las pel\u00edculas\u00a0 muestran?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Los cinco t\u00edtulos evitan concebir el cine como un lugar de encuentro entre el espectador y su reflejo. No pretenden propiciar la identificaci\u00f3n con\u00a0 los personajes y los lugares\u00a0 emblem\u00e1ticos de la ciudad,\u00a0 ni ofrecen el retrato del \u201cser como somos\u201d, en clave a veces dram\u00e1tica\u00a0 (Los amigos, de\u00a0 Lombardi),\u00a0 ligera (Mercadotecnia o las desventuras\u00a0 de Mercurio, de Augusto Tamayo San Rom\u00e1n), absurda (los episodios\u00a0 de Una raya m\u00e1s al tigre), o convocando las maneras\u00a0 de la comedia\u00a0 costumbrista,\u00a0 como lo hizo Jos\u00e9 Carlos Huayhuaca en Intriga familiar\u00a0 (episodio de Cuentos inmorales).\u00a0 Se alejan tambi\u00e9n de las formulaciones aleg\u00f3ricas o de la simbolog\u00eda\u00a0 inserta\u00a0 en el curso de las acciones [\u2026]<\/span><\/p>\n<p><strong>Ricardo Bedoya<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Las pel\u00edculas de Eduardo Quispe Alarc\u00f3n se pueden ver aqu\u00ed. 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