{"id":6398,"date":"2020-03-26T12:14:12","date_gmt":"2020-03-26T12:14:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=6398"},"modified":"2020-03-26T13:12:47","modified_gmt":"2020-03-26T13:12:47","slug":"peliculas-para-ver-durante-el-confinamiento-el-auge-del-humano","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=6398","title":{"rendered":"Pel\u00edculas para ver durante el confinamiento: El auge del humano, de Eduardo &#8220;Teddy&#8221; Williams"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"Resultado de imagen para el auge del humano\" src=\"https:\/\/s3.amazonaws.com\/festivaldorio\/2016\/site\/peliculas\/large2\/elaugedel_f03cor_2016111585.jpg\" \/><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vimeo.com\/398375154\">Aqu\u00ed pueden ver El auge del humano, de Teddy Williams,<\/a> <strong>una de las mejores pel\u00edculas latinoamericanas -es la que prefiero- de la d\u00e9cada pasada. Aqu\u00ed , a modo de adelanto, va un peque\u00f1\u00edsimo\u00a0extracto del texto\u00a0sobre esa pel\u00edcula que se publicar\u00e1 en el libro &#8220;El cine latinoamericano del nuevo siglo. Tratamientos y tendencias&#8221;, de pr\u00f3xima publicaci\u00f3n, editado por la Universidad de Lima.<\/strong><\/p>\n<p><i>El auge del humano<\/i> (2016), del argentino Eduardo Williams, recorre espacios de superficie, espacios suburbanos, espacios rurales, espacios virtuales. Todos ligados (hiperconectados) por redes invisibles y por una c\u00e1mara en mano que registra, en diferentes soportes, las derivas de tres personajes en tres continentes. Todos ellos refractarios a la propuesta de supervivencia ofrecida por la sociedad globalizada: el desempe\u00f1o de trabajos precarios, inc\u00f3modos, deshumanizantes [\u2026]<\/p>\n<p>El agua \u2013o lo l\u00edquido, que incluye a los fluidos corporales- es un elemento siempre representado en la pel\u00edcula. Da cuenta de la fluidez con la que se pasa de un espacio al otro, o de un tiempo al siguiente. De Buenos Aires a Mozambique y a Filipinas. Lugares conectados por redes compartidas. Los personajes est\u00e1n inmersos en ellas. Solo los cuerpos masculinos aportan solidez, consistencia o fundamento en ese entorno de fronteras diluidas [\u2026]<\/p>\n<p>Una <i>webcam<\/i> liga a un lugar de Am\u00e9rica del Sur con el interior de un espacio en Mozambique [\u2026] En ambos lugares se practica el mismo juego destinado a rentabilizar una sexualidad virtual, resultado de la precariedad laboral y de la necesidad de consumir el aqu\u00ed y el ahora con intensidad. Lo que a primera vista podr\u00eda asemejarse a la escena de un filme pornogr\u00e1fico <i>gay<\/i>, se transforma, por la mirada persistente de la c\u00e1mara que documenta las acciones de los personajes, en una <i>performance<\/i> espont\u00e1nea. [\u2026]<\/p>\n<p>El denominador com\u00fan entre todos los episodios es la valorizaci\u00f3n de los cuerpos m\u00f3viles, siempre activos en el vagabundeo o en la exposici\u00f3n er\u00f3tica [\u2026] Aunque esos seguimientos parecieran remitir a los de las pel\u00edculas de Luc y Jean-Pierre Dardenne, en realidad se diferencian de ellos: carecen de su febril necesidad. Se acercan m\u00e1s bien a los tr\u00e1velin de las pel\u00edculas de Apichatpong Weerasethakul, conduciendo al coraz\u00f3n del bosque mientras se camina al costado de lo impreciso, lo on\u00edrico y lo fantasmal. O a los espectrales movimientos de la <i>steadicam<\/i> de <i>Millennium mambo<\/i> (2001), de Hou Hsiao-hsien, listos para penetrar en la sensibilidad flotante del nuevo siglo.<\/p>\n<p><strong>Ricardo Bedoya<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aqu\u00ed pueden ver El auge del humano, de Teddy Williams, una de las mejores pel\u00edculas latinoamericanas -es la que prefiero- de la d\u00e9cada pasada. Aqu\u00ed , a modo de adelanto, va un peque\u00f1\u00edsimo\u00a0extracto del texto\u00a0sobre esa pel\u00edcula que se publicar\u00e1 en el libro &#8220;El cine latinoamericano del nuevo siglo. 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