{"id":1169,"date":"2015-01-24T18:15:08","date_gmt":"2015-01-24T18:15:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.paginasdeldiariodesatan.com\/pdds\/?p=1169"},"modified":"2015-01-24T18:15:08","modified_gmt":"2015-01-24T18:15:08","slug":"peruanas-en-rotterdam-un-avance","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=1169","title":{"rendered":"Peruanas en Rotterdam. Un avance"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"\" src=\"http:\/\/micropsia.otroscines.com\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/NN-116711031-large.jpg\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Tres pel\u00edculas peruanas est\u00e1n participando en el Festival de Rotterdam. Una, &#8220;Videofilia (y otros s\u00edndromes virales)&#8221;, de Juan Daniel F. Molero, en competencia oficial. &#8220;Solos&#8221;, de Joanna Lombardi, y &#8220;NN&#8221;, de H\u00e9ctor G\u00e1lvez, en otras secciones.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Aqu\u00ed les dejo, en calidad de adelanto, algunos peque\u00f1os fragmentos de textos m\u00e1s largos que he redactado sobre cada una de esas pel\u00edculas para una investigaci\u00f3n sobre el cine peruano desde 1996 que he realizado en el Instituto de Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica de la Universidad de Lima (IDIC). El libro\u00a0se editar\u00e1 posiblemente este a\u00f1o.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>NN<\/em><\/p>\n<p>&#8220;En <i>NN <\/i>(2014), segundo largometraje de H\u00e9ctor G\u00e1lvez, el protagonista, un antrop\u00f3logo forense, prolonga la b\u00fasqueda del personaje de Sara, en <i>Para\u00edso<\/i>.<\/p>\n<p>Al inicio, una secuencia nos enfrenta a la presencia de la muerte y de lo ins\u00f3lito. Un grupo de antrop\u00f3logos forenses hallan restos humanos que no apareces registrado. Es el noveno pasajero, an\u00f3nimo e inesperado, de una morgue como tantas. Corresponden a un desaparecido en los a\u00f1os del conflicto armado interno. Enterrado de modo clandestino, el cuerpo reci\u00e9n sale a la luz. Entre la ropa ra\u00edda y desgastada por la tierra del sepulcro, se encuentra la foto de una mujer joven. La foto es una pista para identificar los restos. Dentro del esquema narrativo de la pel\u00edcula, ese hallazgo es el elemento que impulsa la acci\u00f3n y le da un objetivo.<\/p>\n<p>Pero la foto encontrada tambi\u00e9n es un vestigio, un objeto de memoria. Remite a dos experiencias. Una, privada, del sujeto que muri\u00f3 llevando en el bolsillo la imagen de una mujer, acaso amada. La otra, colectiva, de un NN que, como tantos otros, recibi\u00f3 un disparo en la nuca y fue enterrado en una fosa com\u00fan.<\/p>\n<p>A diferencia de <i>Para\u00edso, <\/i>marcada por la impronta del neorrealismo, <i>NN<\/i> es como un \u00a0<i>thriller<\/i> que diluye sus propias premisas. La pel\u00edcula, en su transcurso, se convierte es un viaje a ninguna parte (&#8230;)&#8221;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Solos<\/em><\/p>\n<p>Si el tri\u00e1ngulo es la figura que da forma a la construcci\u00f3n dram\u00e1tica de <i>Casadentro<\/i>, las l\u00edneas de un cuadrado contienen las acciones de <i>Solos<\/i> (2014), el segundo largometraje de Joanna Lombardi.<\/p>\n<p>Son cuatro personajes en un viaje hacia la selva central(Wendy V\u00e1squez, Diego Lombardi, Rodrigo Palacios y Alberto Rojas Apel). Cuatro son las proyecciones que contemplan ante un auditorio fantasmal. Son cuatro los largos planos secuencias de di\u00e1logos en el interior del auto en movimiento, y cuatro las conversaciones nocturnas. Son, por \u00faltimo, cuatro los testimonios sobre la relaci\u00f3n con el cine que mantienen los habitantes de los pueblos que visitan.<\/p>\n<p>Esa geometr\u00eda, que alcanza a la composici\u00f3n visual, con los personajes dispuestos en parejas ocupando los lados del encuadre, sea en el auto, ante una fogata nocturna, o aprovechando la profundidad del campo en los exteriores diurnos, encierra una narrativa m\u00e1s suelta y libre que se descubre en sus situaciones extendidas, las derivas de la acci\u00f3n, los di\u00e1logos y sus sugerencias. El mundo estanco de <i>Casadentro<\/i> es reemplazado por la movilidad permanente.<\/p>\n<p>La empresa de los protagonistas se empe\u00f1a en mostrar pel\u00edculas, sobre una pantalla inflable, en los pueblos que van encontrando en la ruta hacia Tingo Mar\u00eda (&#8230;)<\/p>\n<p>Ante <i>Solos<\/i>, es imposible dejar de pensar en <i>En el transcurso del tiempo (Im Lauf der Zeit, <\/i>1976), de Wim Wenders. Como en esa pel\u00edcula clave del llamado Nuevo Cine Alem\u00e1n, aqu\u00ed tambi\u00e9n encontramos un viaje motivado por el cine pero que abre hacia otras dimensiones: la naturaleza y l\u00edmites de la amistad; el viaje por el gusto del recorrido mismo pero tambi\u00e9n por la necesidad de cotejar experiencias personales; la vivencia del recorrido que deslumbra y decepciona (el paso del t\u00fanel hacia la selva); la interrogaci\u00f3n por el estado del cine y su presencia en la memoria de la gente; el azar de los encuentros en el camino (&#8230;)<\/p>\n<p>Pero importa, sobre todo, la experiencia del tiempo que pasa y su registro (&#8230;)&#8221;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Videofilia (y otros s\u00edndromes virales)<\/em><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8220;A diferencia de <i>Reminiscencias<\/i>, que es una incursi\u00f3n en la memoria personal<i>, Videofilia\u2026<\/i> es una excursi\u00f3n, de ambiciones corales, por modos de consumo diversos del universo virtual. Personajes variopintos, pertenecientes a c\u00edrculos lime\u00f1os diferentes, se relacionan a partir de la fruici\u00f3n m\u00e1s o menos compulsiva de la red y sus contenidos. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Espectadores de porno, man\u00edacos del chat, navegantes de p\u00e1ginas sobre trascendencia y escatolog\u00eda, devotos de los juegos virtuales, pose\u00eddos por adicciones al ciberespacio, empresarios informales de pornograf\u00eda pirata o registrada de modo clandestino e ilegal, entre otros, van trazando una ronda que combina \u2013no siempre con fortuna ni fluidez- lo ligero, lo humor\u00edstico y lo grave. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El inter\u00e9s principal de <i>Videofilia\u2026 <\/i>es la descripci\u00f3n del entorno de la juventud de la clase media lime\u00f1a que visita cabinas de Internet, tiene encuentros er\u00f3ticos grabados en hostales, se cita en chifas al paso, frecuenta centros comerciales donde se rinde tributo al simulacro en versi\u00f3n <i>cosplay<\/i>, o consume \u00e1cido en las alturas de una huaca de Magdalena o de cualquier otro barrio tradicional. Una modernidad que contraste \u2013o se completa- con el apego a supersticiones arcaicas, creencias esot\u00e9ricas o pr\u00e1cticas culturales ancestrales, como el examen de los presagios contenidos en las entra\u00f1as de un cuy (&#8230;)&#8221;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Ricardo Bedoya<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Tres pel\u00edculas peruanas est\u00e1n participando en el Festival de Rotterdam. Una, &#8220;Videofilia (y otros s\u00edndromes virales)&#8221;, de Juan Daniel F. Molero, en competencia oficial. &#8220;Solos&#8221;, de Joanna Lombardi, y &#8220;NN&#8221;, de H\u00e9ctor G\u00e1lvez, en otras secciones. 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