{"id":1721,"date":"2015-08-10T13:29:30","date_gmt":"2015-08-10T13:29:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.paginasdeldiariodesatan.com\/pdds\/?p=1721"},"modified":"2015-08-10T13:41:58","modified_gmt":"2015-08-10T13:41:58","slug":"19-festival-de-lima-magallanes-solos-y-dos-besos-tres-peliculas-peruanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=1721","title":{"rendered":"19 Festival de Lima: Magallanes, Solos y Dos besos, tres pel\u00edculas peruanas"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"\" src=\"https:\/\/cineplanet.blob.core.windows.net\/repositorioaps\/0\/0\/cp\/movie\/BF083\/afichexcomercio.jpg\" \/><\/p>\n<p><strong>Estos comentarios de <em>Magallanes, Solos<\/em> y <em>Dos besos <\/em>recogen algunos fragmentos de los textos sobre esas\u00a0pel\u00edculas contenidos en mi libro <em>El cine peruano en tiempos digitales<\/em> (2015, Fondo Editorial de la Universidad de Lima)\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>&#8220;Magallanes<\/i> (2015), primer largometraje del actor Salvador del Solar, adapta el relato <i>La pasajera<\/i>, del escritor Alonso Cueto. La historia aparece como una primera versi\u00f3n o una variaci\u00f3n de <i>La hora azul<\/i>, novela del propio Cueto (&#8230;)<\/p>\n<p><i>Magallanes<\/i> enhebra dos l\u00edneas narrativas. Una, se vincula con la memoria de la violencia ejercida o padecida. La otra, que es central, traza el retrato de un personaje; ese perdedor llamado Magallanes.<\/p>\n<p>El tratamiento cinematogr\u00e1fico es cl\u00e1sico. Apuesta a una narraci\u00f3n lineal que modula las tensiones de cada secuencia. La fotograf\u00eda es funcional y la presencia de Dami\u00e1n Alc\u00e1zar se convierte en un centro de gravedad.<\/p>\n<p>Dos pasajes resultan centrales. En el primero, Magallanes decide encarar a la mujer del pasado, ahora convertida en una peluquera afincada en Lima y con serios problemas econ\u00f3micos.\u00a0 Acude al local de la \u201cpasajera\u201d y le pide que le recorte el cabello y afeite la barba. El concepto abstracto de enfrentar la memoria, reviviendo el trauma del pasado, encuentra una expresi\u00f3n visual y dram\u00e1tica en el desglose de las acciones; en la cadencia, m\u00e1s bien lenta, de ese acto de revelaci\u00f3n; en la gestualidad del actor Dami\u00e1n Alc\u00e1zar, a la vez ansioso y decidido; en la cercan\u00eda de la c\u00e1mara, colocada en primeros planos.<\/p>\n<p>La otra secuencia significativa se reduce a pocos y sucesivos encuadres. La mujer corre teniendo como fondo la escenograf\u00eda de una Lima nocturna y lejana. Es una carrera larga, que intenta liberar el espanto y el rencor acumulado por tantos a\u00f1os. Parece impulsada por el instinto de supervivencia, el mismo que la empuj\u00f3 en su fuga de la prisi\u00f3n huantina. Es la representaci\u00f3n de una escena primordial de miedo \u00edntimo (&#8230;)&#8221;<\/p>\n<p><img alt=\"\" src=\"http:\/\/www.rpp.com.pe\/filecdn.php?f=\/fotos\/300715festivalcine\/03.jpg\" \/><\/p>\n<p><i>&#8220;Solos <\/i>(2014), segundo largometraje de Joanna Lombardi, evoca <i>En<\/i> <i>el transcurso del tiempo (Im Lauf der Zeit, <\/i>1976), de Wim Wenders. Como en esa pel\u00edcula clave del llamado Nuevo Cine Alem\u00e1n, aqu\u00ed tambi\u00e9n encontramos un viaje motivado por el cine pero que abre hacia otras dimensiones: la naturaleza y l\u00edmites de la amistad; el viaje por el gusto del recorrido mismo pero tambi\u00e9n por la necesidad de cotejar experiencias personales; la vivencia del recorrido que deslumbra y decepciona (el paso del t\u00fanel hacia la selva); la interrogaci\u00f3n por el estado del cine y su presencia en la memoria de la gente; el azar de los encuentros en el camino; la experiencia clim\u00e1tica y natural incidiendo en la propia grabaci\u00f3n de la pel\u00edcula: el sol que cae sobre el conductor del auto; la lluvia que empieza; la dificultad de cruzar un puente; el ruido de los insectos en la noche (&#8230;)<\/p>\n<p>Pero importa, sobre todo, la experiencia del tiempo que pasa y su registro. En un logrado momento, los viajeros se detienen a platicar sentados de espaldas a un campo de f\u00fatbol mientras se juega un partido. La mitad del encuadre est\u00e1 ocupado por los interlocutores; la otra mitad tiene en foco a futbolistas del lugar. La acci\u00f3n se pliega a la fluencia temporal. En la imagen tenemos cuerpos en reposo y cuerpos en movimiento. Y el tiempo que transcurre, haciendo perceptible la duraci\u00f3n. Es una forma de registro que impone una fuerte cualidad documental. Por eso, los cuatro personajes llevan los nombres de los actores que los representan y las encuestas grabadas tienen un aire de testimonio inmediato, o de apuntes en el cuaderno de una investigaci\u00f3n etnogr\u00e1fica sobre la memoria casi desvanecida del cine en esas poblaciones de la selva peruana (&#8230;)&#8221;<\/p>\n<p><i>\u00a0<img alt=\"\" src=\"http:\/\/cdn.cinencuentro.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/2015-07-13-01.57.18.png\" \/><\/i><\/p>\n<p><i>&#8220;Dos besos <\/i>(2015), de Francisco Lombardi, escrita por Augusto Cabada, actualiza el debate \u00e9tico que subyace en <i>Bajo la piel<\/i> (1996)<\/p>\n<p>Aunque despojada de las connotaciones pol\u00edticas y sociales de esa pel\u00edcula, una de las m\u00e1s logradas de Lombardi, en <i>Dos besos<\/i>, una vez m\u00e1s<i>,<\/i> la figura del tri\u00e1ngulo amoroso activa una indagaci\u00f3n sobre la solidez del pacto que funda una familia. Varias interrogantes impulsan la trama de la pel\u00edcula: \u00bfQu\u00e9 silencios sustentan ese acuerdo, bajo qu\u00e9 presupuestos se construye, cu\u00e1n s\u00f3lido puede ser?<\/p>\n<p><em>Dos besos<\/em>, a primera vista, parece una variaci\u00f3n de <i>Ella.<\/i> Como en la pel\u00edcula anterior de Lombardi, aqu\u00ed tambi\u00e9n encontramos una historia de trazos escuetos; la acci\u00f3n se concentra en tres personajes que mantienen relaciones entre s\u00ed y el relato est\u00e1 dividido, a su vez, en tres segmentos.<\/p>\n<p>El tratamiento cinematogr\u00e1fico se pliega a cada una de esas fases o variantes: el esquema del <i>thriller<\/i> de persecuci\u00f3n, anclado en la mirada de Paola, mientras conduce su coche por Lima y sigue la trayectoria del marido, se impone en el segmento inicial. \u00a0El drama sentimental marca el acercamiento de Max a Nancy, mientras que el acento melodram\u00e1tico, como una nota aguda, se activa en la etapa final, para luego pasar a una resoluci\u00f3n seca pero decisiva.<\/p>\n<p>En los momentos m\u00e1s \u00e1lgidos, los personajes son guiados por sus intuiciones y se detienen a observar comportamientos que les resultan incomprensibles, tan ofensivos y dolorosos como traiciones personales. El juego de la verdad y la mentira se pone en escena. <i>Dos besos<\/i> teatraliza la sospecha y los celos. Convierte el descubrimiento de la conducta del otro en una situaci\u00f3n indeseable, representada en un escenario que cuesta mirar.<\/p>\n<p>La sensaci\u00f3n de encierro es constante, aun cuando la acci\u00f3n discurra por las calles de Lima. Los espacios son acotados y oprimen a los personajes, que se agazapan en ellos, como Paola en su auto, o Max escondido en la habitaci\u00f3n de Nancy. Constante estil\u00edstica en el cine de Lombardi, la asfixia en los espacios que se estrechan, m\u00e1s all\u00e1 de sus reales dimensiones f\u00edsicas (\u2026) logra instalar un clima de incomodidad en la pel\u00edcula, como si el acoso al que se lanzan los personajes contagiase su car\u00e1cter extenuante a la narraci\u00f3n misma, que no logra mantener el mismo nivel de intensidad en todo su desarrollo. El segmento de Paola, y su pesquisa automovil\u00edstica, concentra una tensi\u00f3n que se diluye conforme avanza la pel\u00edcula (&#8230;)&#8221;<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-family: Calibri; font-size: medium;\">Ricardo Bedoya<\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estos comentarios de Magallanes, Solos y Dos besos recogen algunos fragmentos de los textos sobre esas\u00a0pel\u00edculas contenidos en mi libro El cine peruano en tiempos digitales (2015, Fondo Editorial de la Universidad de Lima)\u00a0 &nbsp; &#8220;Magallanes (2015), primer largometraje del actor Salvador del Solar, adapta el relato La pasajera, del escritor Alonso Cueto. La historia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[14,200,3,24,6,357,174,356],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1721"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1721"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1721\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1724,"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1721\/revisions\/1724"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1721"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1721"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1721"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}