{"id":409,"date":"2013-10-04T15:20:26","date_gmt":"2013-10-04T15:20:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.paginasdeldiariodesatan.com\/pdds\/?p=409"},"modified":"2013-10-04T15:20:26","modified_gmt":"2013-10-04T15:20:26","slug":"el-fantasma-del-realismo-contra-los-modelos-esteticos-excluyentes-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=409","title":{"rendered":"El fantasma del realismo: contra los modelos est\u00e9ticos excluyentes (4)"},"content":{"rendered":"<p>He dejado para el final de esta peque\u00f1a serie de notas uno de los asuntos m\u00e1s cuestionables\u00a0que se han planteado en el comentario de varias pel\u00edculas\u00a0 de los \u00faltimos tiempos: la oposici\u00f3n entre un cine nuevo y renovador y otro viejo y superado.<\/p>\n<p>Por cierto, no se se\u00f1alan ni se advierten las diferencias del contexto en que unas y otras han sido realizadas ni la audiencia a las que est\u00e1n dirigidas. Tampoco interesa el an\u00e1lisis de unas y de las otras. No hay el menor intento de explicaci\u00f3n. Es una cuesti\u00f3n, sin m\u00e1s, de oponer categ\u00f3ricamente, como si estuvi\u00e9semos en el nacimiento de un\u00a0 nuevo reino, a dos bloques antag\u00f3nicos. Hasta antes del estreno comercial de <i>El espacio entre las cosas<\/i>, la oposici\u00f3n pr\u00e1cticamente se hac\u00eda entre casi todo lo que se exhib\u00eda o se hab\u00eda exhibido en salas comerciales, fuera de las pel\u00edculas de Robles Godoy, y aquellas que no se ve\u00edan en las grandes pantallas. Lo malo estaba en el espacio comercial y lo bueno fuera de ese espacio.<\/p>\n<p>La verdad es que no recuerdo haber le\u00eddo ninguna historia o texto que haga la apolog\u00eda del cine hecho en el Per\u00fa antes de la llegada del digital y la nueva generaci\u00f3n de cineastas. Pueden haberse escrito cr\u00edticas muy favorables a algunas pel\u00edculas, pero jam\u00e1s se profirieron tantas expresiones admirativas como las que se dispensan en estos tiempos. En lo personal puedo haber pecado, incluso, de un exceso de prudencia a la hora de enfrentar cr\u00edticamente las cintas locales, y no en lo que se refiere a la opini\u00f3n desfavorable, en la que he tenido pocos reparos, sino en las favorables, donde no me he permitido ditirambos ni juicios categ\u00f3ricos y la verdad es que tampoco lo hubiese hecho porque ning\u00fan largometraje peruano tiene, en mi opini\u00f3n, la altura creativa que pueda igualarlo a otros que se han hecho en Argentina, Brasil, M\u00e9xico, Chile, o Cuba a lo largo del tiempo, naturalmente en mucha mayor proporci\u00f3n en los tres primeros.<\/p>\n<p>Lo que se manifiesta en estos tiempos es un rechazo, con mayor o menor grado de virulencia, al cine peruano \u201cdel pasado\u201d, pero tambi\u00e9n a una parte del que se viene haciendo en estos \u00faltimos a\u00f1os y con el que no se comulga, especialmente con el que cuenta con el respaldo de fundaciones y fondos europeos.<\/p>\n<p>Este rechazo tiene un trasfondo que va, por supuesto, mucho m\u00e1s all\u00e1 de la opini\u00f3n cr\u00edtica o valorativa. Es comprensible que en un medio estrecho como el nuestro, la frustraci\u00f3n o el sentimiento de exclusi\u00f3n campee aqu\u00ed y all\u00e1. Cualquier sistema de apoyo que se base en est\u00edmulos econ\u00f3micos a trav\u00e9s de premios provoca reacciones de descontento.\u00a0 Ese rechazo mezcla los tipos de financiaci\u00f3n (aunque esto no siempre se enuncie) con ciertas propuestas cinematogr\u00e1ficas que se avienen a las modalidades del realismo, por m\u00e1s que \u00e9stos puedan aparecer sesgados (caso de <i>Ojos que no ven, Octubre <\/i>o <i>El limpiador<\/i>, por ejemplo)<\/p>\n<p>\u00a0Se niegan las opciones m\u00e1s que los resultados. Es decir, las pel\u00edculas est\u00e1n condenadas de antemano si el punto de partida se asocia con el realismo costumbrista o el testimonio social.<\/p>\n<p>En nombre de una <i>pureza<\/i> cinematogr\u00e1fica que no existe, se rechazan posibilidades gen\u00e9ricas o argumentales que siguen dando lugar a obras de notable valor. El cine rumano de estos tiempos es un buen ejemplo de c\u00f3mo se elabora un relato a partir de par\u00e1metros realistas con un desarrollo que los potencia o desborda , como vemos en <i>La muerte del se\u00f1or Lazarescu<\/i>, de Cristi Puiu, donde la peregrinaci\u00f3n del enfermo por diversos hospitales alcanza un grado de irrisi\u00f3n y crueldad casi hiperrealistas. La uruguaya <i>Whisky<\/i>, de Rabella y Stoll, es un ejemplo de un realismo desecado, un poco en el modelo de Aki Kaurismaki, aunque menos estilizada.<\/p>\n<p>Entre nosotros, y por referirme s\u00f3lo a algunos t\u00edtulos recientes, ni <i>D\u00edas de Santiago<\/i>, ni <i>La teta asustada, <\/i>ni <i>Octubre<\/i>, ni <i>El limpiador<\/i> se reducen a una peripecia realista y m\u00e1s bien indagan en terrenos introspectivos, pulsionales, metaf\u00f3ricos y otros. Tambi\u00e9n algunas de las mejores pel\u00edculas de Francisco Lombardi descubren \u00e1ngulos inusitados, m\u00e1s all\u00e1 de sus formulaciones realistas, como es el caso de <i>Bajo la piel <\/i>o, m\u00e1s a\u00fan, <i>Ca\u00eddos del cielo<\/i>. Otro tanto podr\u00edamos decir de <i>El bien esquivo, <\/i>de Tamayo, de los cortos de Gianfranco Annichini.\u00a0 Incluso, <i>En la selva no hay estrellas <\/i>y <i>La muralla verde<\/i> tienen un anclaje realista, aunque el tratamiento\u00a0 del relato se bifurque en una temporalidad diversa o dispersa. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hay tambi\u00e9n relatos \u201crealistas\u201d , filtrados o no por componentes gen\u00e9ricos, que valen por s\u00ed mismos, en mayor o menor medida (ya lo de he dicho: no tan alta en mi apreciaci\u00f3n) como <i>Gregorio, La ciudad y los perros, La boca del lobo, Alias La Gringa, La vida es una sola<\/i>\u2026 En fin, el \u201crealismo\u201d es una construcci\u00f3n como lo son las opciones no realistas, con grados fluctuantes de convenciones y artificios, que no hacen que ninguna posibilidad sea, a priori, superior o inferior a las otras.<\/p>\n<p>El rechazo de ahora repite muchos otros que en el pasado se han hecho: el del cine comercial en nombre del cine \u201cart\u00edstico\u201d; el de las producciones de Hollywood contrapuestas a las personales y \u201cde autor\u201d; el cine del sistema frente al cine revolucionario o transformador.\u00a0<\/p>\n<p>Nada nuevo en lo que se escribe, m\u00e1s bien es el retorno a la d\u00e9cada de las primeras vanguardias, los a\u00f1os 20, en la que escritores y cineastas hac\u00edan tabla rasa del modelo cl\u00e1sico que se establec\u00eda para abogar por una expresi\u00f3n libre que apuntara hacia esos dominios de lo inefable o de la esencia del cine que nuevamente sale a relucir entre nosotros, con el a\u00f1adido del registro sonoro.<\/p>\n<p>Eso es lo que algunos esgrimen hoy como un arte superior o, m\u00e1s que eso, casi como la \u00fanica modalidad de arte cinematogr\u00e1fico.\u00a0 Con lo cual se desconocen m\u00e1s de ochenta a\u00f1os de cine sonoro que deb\u00edan servir de gu\u00eda para que no se quiera reformular una concepci\u00f3n anticuada y restrictiva,\u00a0 por m\u00e1s que quiera pasar como contempor\u00e1nea y proyectada al futuro. En efecto, y como dec\u00eda un lector, esos comentarios (esas posiciones, en realidad) no les hacen ning\u00fan favor a pel\u00edculas que, como <i>El espacio entre las cosas, <\/i>pugnan por encontrar un lugar en una cartelera que nunca ha sido complaciente con el cine hecho en el Per\u00fa, salvo que se trate, claro, de lo que hasta hoy han sido excepciones, los \u00e9xitos comerciales.<\/p>\n<p>\u00a0<strong>Isaac Le\u00f3n Fr\u00edas<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He dejado para el final de esta peque\u00f1a serie de notas uno de los asuntos m\u00e1s cuestionables\u00a0que se han planteado en el comentario de varias pel\u00edculas\u00a0 de los \u00faltimos tiempos: la oposici\u00f3n entre un cine nuevo y renovador y otro viejo y superado. 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