{"id":4374,"date":"2017-08-20T16:38:41","date_gmt":"2017-08-20T16:38:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.paginasdeldiariodesatan.com\/pdds\/?p=4374"},"modified":"2017-08-20T16:38:41","modified_gmt":"2017-08-20T16:38:41","slug":"annabelle-2-la-creacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=4374","title":{"rendered":"Annabelle 2: La creaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">\u201cAnnabelle 2: La creaci\u00f3n&#8221;, de David F. Sandberg, \u00a0empieza como la t\u00edpica Americana. Ambientaci\u00f3n rural, con monta\u00f1as de fondo; acciones ubicadas en una temporalidad imprecisa, cerca de los a\u00f1os cuarenta del siglo pasado; una familia feliz; una ni\u00f1a que crece entre los mimos de mam\u00e1 y pap\u00e1, que es fabricante de mu\u00f1ecas; la comunidad que se re\u00fane en la iglesia. Es la normalidad encarnada, aunque no exenta de algunas marcas siniestras (como en toda normalidad). Hasta que un hecho inesperado la quiebra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">El giro dram\u00e1tico abre una segunda l\u00ednea del relato: doce a\u00f1os despu\u00e9s, unas ni\u00f1as hu\u00e9rfanas, en compa\u00f1\u00eda de una monja, van a alojarse a la casa que conocimos antes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Entonces, el clima pastoral de la Americana se agria y apunta al clima g\u00f3tico. Lo hace en una secuencia inquietante. Al llegar a la casa, que ha dejado de ser un espacio de dicha, Janice, una de las hu\u00e9rfanas, afectada de polio, se sienta en un ascensor de escalera para llegar al segundo piso. Mientras la m\u00e1quina la eleva, ella ingresa a una zona sombr\u00eda que la aterroriza, pero que no puede dejar de mirar. El lugar, que parece prolongar la arquitectura anacr\u00f3nica del inmueble, est\u00e1 transformado por las sombras. Se convierte en un sitio impenetrable que atrae su atenci\u00f3n y hace las veces del misterio tras la puerta. Es el espacio m\u00e1s all\u00e1 del encuadre que da sentido a todo el cine de horror.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Pero, l\u00e1stima, ese titubeo ante lo desconocido se diluye conforme avanza la proyecci\u00f3n. Porque una vez que Janice abre la puerta del misterio, solo queda el susto programado. El estupor ante el clima fant\u00e1stico solo aparece dos veces m\u00e1s: cuando una de las muchachas se asoma a la puerta de la habitaci\u00f3n donde reposa la perturbada due\u00f1a de la casa y en alguna de las escenas en que la silla de Annabelle adquiere movimiento propio. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">La mec\u00e1nica acumulaci\u00f3n de piezas preparadas para el sacud\u00f3n (algunas mejores que otras, como la escena de la levitaci\u00f3n de la monja) liquida cualquier posibilidad de progresi\u00f3n dram\u00e1tica o de transformaci\u00f3n en los personajes. Solo resta ver a Janice como un remedo del ni\u00f1o de \u201cLa profec\u00eda\u201d, lista para prolongar la franquicia iniciada con \u201cEl conjuro\u201d.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Ricardo Bedoya<\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cAnnabelle 2: La creaci\u00f3n&#8221;, de David F. Sandberg, \u00a0empieza como la t\u00edpica Americana. 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