{"id":5284,"date":"2018-08-26T18:30:29","date_gmt":"2018-08-26T18:30:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.paginasdeldiariodesatan.com\/pdds\/?p=5284"},"modified":"2018-08-26T20:42:54","modified_gmt":"2018-08-26T20:42:54","slug":"caiga-quien-caiga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=5284","title":{"rendered":"Caiga quien caiga"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-family: Cambria; font-size: medium;\">La patolog\u00eda del poder corrupto durante el llamado fujimontesinismo pudo haber dado origen a un relato apasionante. Justo lo que\u00a0\u201cCaiga quien caiga\u201d no es.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Cambria; font-size: medium;\">Todos los ingredientes estaban ah\u00ed, en potencia, listos para ser aprovechados por un realizador experto. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Cambria; font-size: medium;\">Algunos de los tratamientos y opciones posibles eran los siguientes. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Cambria; font-size: medium;\">Primero: el recurso a una modalidad del\u00a0thriller que combina espect\u00e1culo con reflexi\u00f3n, intensidad dram\u00e1tica con una mirada sobre el contexto social o pol\u00edtico. Y que espolvorea, de paso, fantas\u00edas conspirativas, miedos y paranoia. Acaso en el estilo de Costa-Gavras de la primera \u00e9poca o del Alan Pakula de los a\u00f1os setenta. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Cambria; font-size: medium;\">En \u201cCaiga quien caiga\u201d, las posibilidades de construir un relato de intensidad creciente o de mantener una m\u00ednima eficacia narrativa se quiebran por el car\u00e1cter epis\u00f3dico de todo lo que ocurre. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Cambria; font-size: medium;\">Ah\u00ed est\u00e1n por ejemplo las situaciones de amenaza al protagonista. Ellas se anuncian con las apariciones, en primer plano, de personajes que observan al procurador y a su entorno con mirada torva y expresi\u00f3n siniestra. Parece apuntarse el mecanismo del suspenso. Pero para que ese engranaje se eche a andar se requiere un clima progresivo que vaya tensando las expectativas hasta que irrumpa el hecho detonante. Eso no ocurre aqu\u00ed porque el picadillo de incidentes que se acumulan diluye cualquier tensi\u00f3n. Lo que debe ser un pico dram\u00e1tico no es m\u00e1s que un hecho que se agrega, pero que est\u00e1 desgajado del conjunto. Por eso, el secuestro de la ni\u00f1a se convierte en un paseo filmado con un drone, y la amenaza del auto que embiste a la pareja parece el resultado de la maniobra de un conductor imprudente, como esos que abundan en Lima<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Cambria; font-size: medium;\">Segundo: la opci\u00f3n por el relato de pesquisa judicial, con l\u00edneas narrativas que entremezclan la investigaci\u00f3n y el hallazgo de las pruebas con una reconstrucci\u00f3n ficcional que potencia el drama. La s\u00edntesis del dato fidedigno con el punto de vista comprometido que opina y enjuicia. Una suerte de Francesco Rosi descubriendo los mecanismos corruptos del poder en la Italia de la postguerra. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Cambria; font-size: medium;\">La pel\u00edcula tampoco va por ah\u00ed a pesar de su insumo principal, el libro de no ficci\u00f3n de Jos\u00e9 Ugaz.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Cambria; font-size: medium;\">El desarrollo del personaje de Matilde \u2013que pudo ser el eje organizador de la pesquisa, con su paso de la obsecuencia a la traici\u00f3n- es un buen ejemplo de c\u00f3mo la pel\u00edcula desperdicia la posibilidad de orientarse hacia el modo de \u201cficci\u00f3n documentada\u201d. Vemos al personaje por primera vez -en una escena de irresistible humor involuntario- mientras peina y acicala a su jefe. Luego, se explica \u2013todo se explica en la pel\u00edcula, con letras may\u00fasculas y en negrita- que es una pieza clave del tinglado mafioso y el procurador la cita para inducirla a la colaboraci\u00f3n so pena de pasar un tiempo entre rejas. Y no hay m\u00e1s. Adi\u00f3s personaje. Una cosa es recurrir a la elipsis y otra el choteo brusco. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Cambria; font-size: medium;\">Tercero: la requisitoria contra un sistema pol\u00edtico podrido hasta el tu\u00e9tano. Pero para eso se hubiera requerido personajes complejos y emblem\u00e1ticos a la vez, furia expositiva, verbo exaltado, trazo fuerte, an\u00e1lisis cr\u00edtico, destreza para trazar una aut\u00e9ntica f\u00e1bula pol\u00edtica, capaz de dar cuenta del ayer pero se\u00f1alando lo que nos pasa hoy. Ver, al respecto, la obra de Elio Petri.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Cambria;\"><span style=\"font-size: medium;\">\u201cCaiga quien caiga\u201d prefiere hacer una hagiograf\u00eda. El \u201cProcurador de la naci\u00f3n\u201d es un personaje de una pieza, de gesto inalterable, certero en sus intuiciones, inmutable en su bondad y convicciones. Casi tan iluminado y evang\u00e9lico como el Paolo de \u201cGuerrero\u201d, esa otra \u201cestampita\u201d del santoral reciente del cine peruano. Ante este \u201ch\u00e9roe positivo\u201d no hay lugar para los contrastes. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Cambria; font-size: medium;\">Cuarto: el esperpento parecer\u00eda el estilo ideal para dar cuenta de un universo de grotescos fantoches con poder pol\u00edtico, como ocurr\u00eda en la comedia a la italiana de los a\u00f1os sesenta, desde Dino Risi hasta Nanny Loy.<\/span><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/RBEDOYA\/Downloads\/caiga%20quien%20caiga.docx#_ftn1\">[1]<\/a><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Cambria; font-size: medium;\">Pero aqu\u00ed la distorsi\u00f3n no es una decisi\u00f3n de estilo. Es resultado de caracterizaciones sumarias, personajes de trazo grueso (como el de Jackie), estereotipos, situaciones de historieta. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Cambria;\"><span style=\"font-size: medium;\">La presencia de Miguel Iza, sin duda, destaca en esta pel\u00edcula. Pero l\u00e1stima que ese protagonismo no se sustente en un personaje de verdadera complejidad. \u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Ricardo Bedoya<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/RBEDOYA\/Downloads\/caiga%20quien%20caiga.docx#_ftnref1\"><span style=\"color: #0066cc;\">[1]<\/span><\/a><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"color: #000000;\"> Qu\u00e9 interesante resulta pensar en la \u201ccomedia a la italiana\u201d y cotejar sus representaci\u00f3n con los episodios de la picaresca pol\u00edtica peruana de los \u00faltimos a\u00f1os, plet\u00f3rica de \u201cmonstruos\u201d y \u201cnuevos monstruos\u201d. \u00a0<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La patolog\u00eda del poder corrupto durante el llamado fujimontesinismo pudo haber dado origen a un relato apasionante. 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