{"id":59,"date":"2013-04-21T03:02:59","date_gmt":"2013-04-21T03:02:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.paginasdeldiariodesatan.com\/pdds\/?p=59"},"modified":"2013-04-21T03:04:39","modified_gmt":"2013-04-21T03:04:39","slug":"los-cortos-de-leonardo-sagastegui","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=59","title":{"rendered":"Los cortos de Leonardo Sag\u00e1stegui"},"content":{"rendered":"<p>Dentro de la muestra \u201cInsurgencia en movimiento\u201d que se presenta en el MALI, curada por Juan Daniel Molero, se exhibi\u00f3 el mi\u00e9rcoles 10 de abril el cortometraje \u201cUn d\u00eda\u201d de Leonardo Sag\u00e1stegui.<\/p>\n<p>Leonardo Sag\u00e1stegui estudi\u00f3 Ciencias de la Comunicaci\u00f3n en la Universidad Federico Villarreal, y\u00a0 tiene un peque\u00f1o negocio de filmaciones de bodas. Adem\u00e1s, produce, escribe, dirige y edita cortometrajes muy personales desde 1997;\u00a0 en la mayor\u00eda de ellos tambi\u00e9n act\u00faa. Los g\u00e9neros que aborda \u00a0incluyen comedia, documental, tr\u00e1iler y experimental. En todos hay humor, pero los personajes tienden a la ca\u00edda y el anonimato; sufren humillaciones\u00a0 y parecen hallarse fatalmente condenados al fracaso o atra\u00eddos por \u00e9l. Inclusive en \u201cCajitas\u201d (2008), un corto experimental realizado con cajitas de f\u00f3sforos, estas se hallan distribuidas como fichas de domin\u00f3 que caen. El movimiento predominante de los cortos de Sag\u00e1stegui es, siempre, hacia abajo.<\/p>\n<p>Los cortos est\u00e1n grabados con c\u00e1maras dom\u00e9sticas, y \u00a0la calidad de la imagen es d\u00e9bil, lo que contrasta con el fluido manejo de las convenciones audiovisuales que se observa en ellos. Aunque las actuaciones son amateurs, la estructura de los relatos es s\u00f3lida. En m\u00e1s de uno se puede apreciar la misma locaci\u00f3n interior que muestra \u00e1mbitos de clase media en declive, \u00a0con paredes pintadas de azul, ventanas y puertas que dan a muros, estrechas habitaciones, muebles gastados, y viejos libros de cine. Los filmes no se hallan destinados a\u00a0 distribuci\u00f3n comercial, han sido poco exhibidos en salas alternativas, y, salvo alguna excepci\u00f3n, no han tentado suerte en concursos. La mayor\u00eda se puede hallar en internet: en las cuentas que Sag\u00e1stegui tiene en Dailymotion y Youtube, y en la p\u00e1gina de su empresa Encuadre Producciones. Los m\u00e1s interesantes son los siguientes:<\/p>\n<p>\u00a0\u201cSolicitud de personal\u201d (1999). Jos\u00e9 Mar\u00eda Iturbide (Sag\u00e1stegui) quiere conseguir un nuevo trabajo. Su amigo Pancho ofrece ayudarle a que entre a laborar en la empresa donde \u00e9l se desempe\u00f1a; pero, para lograr su objetivo, Iturbide tiene que enfrentar unos kafkianos tr\u00e1mites durante m\u00e1s de un a\u00f1o y hacer trascendentes concesiones que comprometen a su identidad de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>\u201cUn d\u00eda\u201d (2002). Especie de documental performativo. \u00a0La primera escena muestra\u00a0 al protagonista (Sag\u00e1stegui) apagar un reloj despertador que marca las 10 de la ma\u00f1ana, y un letrero sobreimpreso que aclara que\u00a0 el d\u00eda no es s\u00e1bado ni domingo. A continuaci\u00f3n, se ven aut\u00e9nticas\u00a0 im\u00e1genes de archivo de un \u00a0programa de televisi\u00f3n de preguntas y respuestas (\u201cNadie sabe para qui\u00e9n trabaja\u201d de Panamericana Televisi\u00f3n) con Sag\u00e1stegui como concursante.\u00a0 El animador Luis \u00c1ngel Pinasco se equivoca dos veces al pronunciar su apellido, y lo presenta como \u201cestudiante de Ciencias de la Comunicaci\u00f3n, desempleado y que le gusta ir al cine\u201d.\u00a0 En adelante se alternar\u00e1n im\u00e1genes de un d\u00eda en la vida anodina del protagonista con las del concurso en el que participa, en el que parece tener posibilidades de \u00e9xito. No obstante, textos sobreimpresos en las im\u00e1genes y la voz del narrador en off ir\u00e1n construyendo una apolog\u00eda del anonimato y anticipar\u00e1n el fracaso.<\/p>\n<p>\u201cLa tortuga, la liebre y los lobos\u201d (2003). Ambientado en un colegio, con estudiantes de secundaria, tiene un argumento sencillo, buenas actuaciones, y fluida narrativa. Un chico est\u00e1 enamorado de una chica, pero no se atreve a declararle su amor; cuando por fin se decide, es demasiado tarde. La \u00faltima escena lo muestra descendiendo las escaleras del colegio en \u00e1ngulo picado.<\/p>\n<p>\u201cEs un azar no encontrarte\u201d (2003). Documental hecho en memoria del poeta El\u00ed Mart\u00edn (1961-2001). Alterna im\u00e1genes del poeta leyendo sus textos, con fotos del recuerdo y testimonios de sus familiares y del escritor C\u00e9sar Toro Montalvo. Hacia el final se escucha un verso: \u201cDespojado de todo v\u00e9rtigo huir\u00e9 al mar del olvido\u201d; y poco despu\u00e9s se lee la dedicatoria del director: \u201cA El\u00ed Mart\u00edn, a quien por azar encontr\u00e9 frente al mar\u201d. Aunque el corto tiene una forma bastante convencional, es emotivo, y la identificaci\u00f3n entre el cineasta y el poeta homenajeado es evidente.<\/p>\n<p>\u201cEn el d\u00eda de los enamorados\u201d (2005). Aparente documental, donde el director y su amigo John Pacheco cuentan a la c\u00e1mara que han salido a repartir volantes de su empresa de videos para novios en el D\u00eda de los Enamorados. Vencidos por su timidez, sin embargo, no han podido entregar \u00a0la mitad de los volantes.\u00a0 La actuaci\u00f3n de Pacheco es hilarante.<\/p>\n<p>\u201cSe anuncia la partida\u201d (2008). Documental co-dirigido con Santiago Risso sobre el inminente desalojo de los habitantes de El Ayllu, pueblo edificado en terrenos de la ex hacienda San Agust\u00edn que han sido \u00a0expropiados por el gobierno para ampliar el aeropuerto Jorge Ch\u00e1vez. El corto tiene una forma bastante convencional, cercana al reportaje televisivo, y se centra en el personaje de la anciana maestra, Juanita Barrantes, de cuya muerte \u2013despu\u00e9s de grabado el documental- se da cuenta al final. La partida que se anuncia es no solo la de los pobladores del lugar (y, en especial, la de la maestra) sino tambi\u00e9n la de una forma de vida que ha devenido anacr\u00f3nica en la urbe.<\/p>\n<p>\u201cCorrer, correr, correr\u201d (2008). Un joven se prepara para una marat\u00f3n, pero al poco tiempo de iniciada esta, se detiene, reflexiona, da media vuelta y corre en direcci\u00f3n contraria, hacia un acantilado. Cuando la masa de competidores est\u00e1 alcanzando la meta, el joven llega solo al borde del precipicio y alza los brazos como si fuera el vencedor; una sobreimpresi\u00f3n de \u00e9l haciendo este gesto sobre la ladera del barranco sugiere la ca\u00edda como un triunfo. Sag\u00e1stegui registra a su personaje de ficci\u00f3n en medio de los preparativos y de una competencia reales de marat\u00f3n. En una escena hace un picado en toma subjetiva de los pies del maratonista corriendo que parece ir\u00f3nicamente inspirado en \u201cOlympia\u201d de Leni Riefenstahl.<\/p>\n<p>\u201cCajitas\u201d (2008). Unas cajas de f\u00f3sforos \u00a0dispuestas en fila adquieren movimiento cuando una alegre ni\u00f1a las hace caer como fichas de domin\u00f3 con el fondo de una canci\u00f3n interpretada por Robbie Williams (\u201cIt\u2019s De-lovely\u201d). \u00a0Las cajitas van cayendo por toda la ciudad, y dentro de una casa (donde conforman esculturas) hasta que una \u00faltima cajita se precipita desde el techo hasta un peque\u00f1o recipiente de vidrio en el que, por fin, reposa.<\/p>\n<p>En conjunto, los cortos constituyen un coherente discurso sobre la inclinaci\u00f3n por el fracaso. En dos de ellos (\u201cUn d\u00eda\u201d y \u201cCorrer, correr, correr\u201d) se reivindica claramente al perdedor y se defiende el anonimato, en contra de la vanidad del \u00e9xito y la fama. Los antih\u00e9roes de Sag\u00e1stegui no tienden a la trascendencia sino al olvido. El perfil bajo de Sag\u00e1stegui como realizador (ajeno a toda publicidad e inclusive a los grupos de cineastas independientes), y su preferencia por un formato \u201cmenor\u201d como el corto, resultan tambi\u00e9n muy acordes con la po\u00e9tica de su cine.<\/p>\n<p>No obstante, la obra de Sag\u00e1stegui\u00a0 encierra una utop\u00eda: la de unir el arte y la vida. La impresi\u00f3n que deja el visionado de sus cortos \u2013hechos con poqu\u00edsimos recursos materiales- es la de haber sido realizados por alguien para quien hacer cine es parte natural de su existencia. Sus cortos, adem\u00e1s, \u00a0aunque todos no sean expl\u00edcitamente autobiogr\u00e1ficos, conforman una especie de registro vital. Al verlos, parece que cualquier persona puede ser cineasta. Se trata, sin embargo, de una ilusi\u00f3n; para serlo hace falta vocaci\u00f3n, conocimientos, imaginaci\u00f3n y talento.\u00a0 Sag\u00e1stegui los tiene.<\/p>\n<p><strong>Emilio Bustamante<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dentro de la muestra \u201cInsurgencia en movimiento\u201d que se presenta en el MALI, curada por Juan Daniel Molero, se exhibi\u00f3 el mi\u00e9rcoles 10 de abril el cortometraje \u201cUn d\u00eda\u201d de Leonardo Sag\u00e1stegui. Leonardo Sag\u00e1stegui estudi\u00f3 Ciencias de la Comunicaci\u00f3n en la Universidad Federico Villarreal, y\u00a0 tiene un peque\u00f1o negocio de filmaciones de bodas. 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