{"id":6309,"date":"2020-02-07T12:52:54","date_gmt":"2020-02-07T12:52:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=6309"},"modified":"2020-02-08T17:55:43","modified_gmt":"2020-02-08T17:55:43","slug":"kirk-douglas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=6309","title":{"rendered":"Kirk Douglas"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"Resultado de imagen para two weeks in anothe r town douglasu\" src=\"https:\/\/filmforum.org\/do-not-enter-or-modify-or-erase\/client-uploads\/_1000w\/TWO-WEEKS-IN-ANOTHER-TOWN.jpg\" \/><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Ha muerto, centenario, uno de los actores m\u00e1s reconocibles del Hollywood cl\u00e1sico. Kirk Douglas, nacido como Issur Danielovitch Demsky, descendiente de un migrante jud\u00edo ruso, integr\u00f3 una generaci\u00f3n inigualable de actores surgidos en la d\u00e9cada de los cuarenta del siglo pasado. Como Burt Lancaster, como Gregory Peck, como Robert Mitchum, como Richard Widmark. M\u00e1s all\u00e1 de sus estilos particulares, fueron tipos de gran presencia y car\u00e1cter, a veces sobrios y medidos; a veces intensos y hasta turbulentos. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\">Douglas, como sus colegas, llega al cine en una \u00e9poca de oro para la industria y el sistema de los estudios. La posguerra potenci\u00f3 el poder creativo de Hollywood, beneficiada tambi\u00e9n con los aportes de directores reci\u00e9n llegados de Europa, que ofrecen variedad al estilo de las pel\u00edculas. Y Kirk Douglas estuvo ah\u00ed como h\u00e9roe y como villano, en westerns, melodramas y pel\u00edculas criminales.\u00a0 <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Desde sus primeras apariciones, impone su presencia. Douglas no era un gal\u00e1n al uso, ya que se alejaba del canon de la apostura masculina del Hollywood tradicional. Lejos de Fonda, de Cooper, de Grant. Su masculinidad era m\u00e1s bien r\u00fastica y hasta hosca. El p\u00fablico supo reconocerlo por el hoyo en la barbilla, el rostro anguloso, la risa nerviosa, el t\u00f3rax ancho, la musculatura marcada, el maxilar crispado, el cabello rojizo, el temperamento explosivo y su capacidad para saltar en un tris de la euforia a la ternura; de la serenidad a la violencia.\u00a0 Hasta en el reposo, el hombre del ment\u00f3n agujereado parec\u00eda estar a punto de explotar. Su \u201cjuego\u201d siempre fue crispado y pasional. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Pero tambi\u00e9n supo mostrar fragilidad. Lo hizo en dos de las mejores pel\u00edculas de su etapa inicial. En \u201cThe Strange Love of Martha Ivers\u201d, al lado de la gran Barbara Stanwyck, aparece minado por el alcoholismo y humillado por varios personajes. En \u201cRegreso al pasado\u201d (\u201cOut of the Past\u201d), dirigido por Jacques Tourneur, a pesar de ser un curtido g\u00e1nster, se ve envuelto, junto con Robert Mitchum (nada tan opuesto a la crispaci\u00f3n de Douglas como la indolencia de Mitchum), en las maquinaciones perversas de alguien que vuelve de las brumas del pasado, como corresponde a un \u201cfilm noir\u201d arquet\u00edpico, tal vez uno de los m\u00e1s densos, formidables y enigm\u00e1ticos que se hayan hecho. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\">En tiempos de crisis de los personajes inmaculados y los h\u00e9roes de sombrero blanco, Kirk Douglas, como otros actores de entonces, encarn\u00f3 la ambig\u00fcedad moral del antih\u00e9roe surgido luego de la Segunda Guerra. Supo vestir con todos los matices del gris. Como en \u201cEl triunfador\u201d o \u201cEl \u00eddolo de barro\u201d (\u201cChampion\u201d), donde aparece adolorido y \u00e1vido de reconocimiento, o en M\u00fasica en el alma (\u201cYoung Man with a Horn\u201d), notable melodrama de Michael Curtiz.\u00a0 <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">\u201cCadenas de roca\u201d (\u201cAce in the Hole\u201d), de Billy Wilder, es un pico en su carrera. Encarna a un tipo duro, c\u00ednico, pero tambi\u00e9n desesperado. Es el periodista inescrupuloso que se aprovecha de un accidente laboral en una mina para montar un espect\u00e1culo medi\u00e1tico que anuncia a los m\u00e1s truculentos \u201creality show\u201d televisivos de estos tiempos. Douglas rasga la pantalla sin necesidad de sobreactuar y se integra con naturalidad al universo del director Billy Wilder, siempre acre y crudo, de di\u00e1logos escuetos, pero feroces. En cada uno de sus gestos, el personaje de Douglas descubre ese trazo de inteligencia que humaniza hasta a los desalmados en la obra de Wilder. Despu\u00e9s de todo, el personaje de &#8220;Cadenas de roca&#8221;, como el de Fred McMurray en &#8220;Piso de soltero&#8221; (\u201cTHe Apartment\u201d) , esa otra gran pel\u00edcula de Billy Wilder, est\u00e1 quebrado por afectos que matizan cualquier desafuero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">En \u201cSed de vivir\u201d (\u201cLust for life\u201d), de Vincente Minnelli, se transforma en Vincent van Gogh. El \u201ccasting\u201d es un acierto. No solo por el parecido f\u00edsico, sino por la intensidad corporal y su capacidad para representar el desamparo del pintor, convertido en personaje de un melodrama biogr\u00e1fico del Hollywood de los a\u00f1os cincuenta. Este Van Gogh es un atado de tensiones que Kirk interpreta con gesto atormentado, mientras el relato dramatiza la relaci\u00f3n fraternal con Theo, los conflictos con Paul Gauguin (Anthony Quinn), los amores desgraciados y, por supuesto, el corte de la oreja. El estilista Minnelli hace un Van Gogh de la era del Metrocolor y del CinemaScope. Nada que ver con el pintor encarnado por Jacques Dutronc para Maurice Pialat.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Y est\u00e1 el Kirk Douglas del cine de aventuras. Inolvidable y saltar\u00edn arponero, de camiseta rayada, embarcado en la tripulaci\u00f3n del Capit\u00e1n Nemo (James Mason), en \u201c20000 leguas de viaje submarino\u201d, de Richard Fleischer, y con un parche en el ojo, verdadero h\u00e9roe tr\u00e1gico, compitiendo con su hermanastro Tony Curtis en \u201cLos vikingos\u201d, tambi\u00e9n del notable y prol\u00edfico Fleischer. Y lo encontramos en \u201cUlises\u201d, junto con Silvana Mangano, Rossana Podest\u00e0 y Anthony Quinn, filmada por el italiano Mario Camerini en 1954.\u00a0 Es el personaje de Homero, por supuesto, desplegando astucias y mostrando los b\u00edceps. La presencia del actor de Hollywood le daba pasaporte internacional a una pel\u00edcula impulsada por dos italianos asociados con los capitales llegados de los Estados Unidos: Dino de Laurentiis y Carlo Ponti, dispuestos a liquidar las im\u00e1genes\u00a0de postergaci\u00f3n y carencias asociadas con el neorrealismo. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\">Y no olvidemos al Douglas del western. El de las extraordinarias \u201cA un paso de la muerte\u201d (\u201cThe Indian Fighter\u201d, de Andr\u00e9 de Toth);\u00a0\u201cHombre sin rumbo\u201d (&#8220;Man Without a Star&#8221;, de King Vidor, una de las pel\u00edculas clave del g\u00e9nero);\u00a0\u201cSangre en el r\u00edo\u201d (\u201cThe Big Sky\u201d, de Howard Hawks). Tambi\u00e9n el de \u201cEl \u00faltimo atardecer\u201d, de Robert Aldrich, en el que encuentra a un viejo amor, cumple una misi\u00f3n final y tiene a su lado a Rock Hudson, un actor de la generaci\u00f3n que lleg\u00f3 despu\u00e9s de la suya. Western triste, como tantos que se hicieron en los a\u00f1os sesenta, cuando agonizaban las fantas\u00edas heroicas y de conquista, obligando a los vaqueros a cabalgar hacia el final de la tarde.\u00a0Y a cantar en el crep\u00fasculo, como lo hace Kirk aqu\u00ed.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cCautivos del mal\u201d (\u201cThe Bad and the Beautiful\u201d), de Vincente Minnelli, es la mejor pel\u00edcula que se haya hecho sobre el mundo de Hollywood y su obsesi\u00f3n por el \u00e9xito. Kirk es un productor que manipula a su antojo y resulta tan inescrupuloso como el periodista de \u201cCadenas de roca\u201d. Pero aqu\u00ed el melodrama se impone, impulsando una trama de envidias profesionales, traiciones \u00a0y revanchas que se prolongan en \u201cDos semanas en otra ciudad\u201d (en la foto), otra gran pel\u00edcula de Minnelli, filmada en Roma, que recrea\u00a0la suma de calamidades que afectaron a varias producciones estadounidenses realizadas en Europa durante los a\u00f1os cincuenta. Ambas son pel\u00edculas fuera de serie, exaltadas, que dialogan entre s\u00ed en un ejercicio metaficcional, llenas de momentos de furia, como aquel de \u201cDos semanas en otra ciudad\u201d que muestra al personaje de Douglas conduciendo un auto a toda velocidad en un despliegue de desprecio por s\u00ed mismo y de dolor por lo que le toca vivir. \u00a0El melodrama de MInnelli en la cumbre de su estilizaci\u00f3n.\u00a0\u00a0<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">\u201cLa patrulla infernal\u201d (\u201cPaths of Glory\u201d), de Stanley Kubrick, es la fuente en la que abreva \u201c1917\u201d, de Sam Mendes. Ambientada en la Francia de 1916, la pel\u00edcula pone en cuesti\u00f3n la irracionalidad de las \u00f3rdenes militares que env\u00edan al sacrificio a centenares de soldados en el frente de batalla. A primera vista, es la t\u00edpica pel\u00edcula de tesis destinada a agitar un mensaje antib\u00e9lico. Sin embargo, la fuerza del estilo, sustentado en movimientos de c\u00e1mara de trazo geom\u00e9trico, y el esplendor de la ambientaci\u00f3n, que alterna el fango de las trincheras con los fastos del palacio versallesco que sirve de escenario a la ritualidad de la jerarqu\u00eda castrense, quiebran la camisa de fuerza del mensaje pacifista. Kirk Douglas es el coronel que se embarra las botas y enfrenta a un comando militar obnubilado por una derrota. Esta pel\u00edcula logr\u00f3 hacerse por el empe\u00f1o del actor, que apoyo su producci\u00f3n y respald\u00f3 a Kubrick, con el que volvi\u00f3 a trabajar en \u201cEspartaco\u201d.\u00a0No olvidemos que Kirk fue uno de los actores que rechaz\u00f3 los contratos leoninos que buscaban imponer las casas productoras de Hollywood, lo que le condujo a formar su propia empresa de producci\u00f3n.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">\u201cEspartaco\u201d es una de las pel\u00edculas menos apreciadas de Kubrick, siendo de las m\u00e1s s\u00f3lidas y logradas. Esconde tras su apariencia de pel\u00edcula de aventuras \u00e9picas y gladiadores en acci\u00f3n, una lectura pol\u00edtica del conflicto de clases en el antiguo Imperio Romano y una reflexi\u00f3n sobre el papel de los Estados Unidos en el escenario internacional a inicios de la era de John F. Kennedy. Pero, adem\u00e1s, es un notable espect\u00e1culo que moviliza centenares de extras para representar escenas de batallas o combates de gladiadores. Aqu\u00ed, Kirk Douglas cumpli\u00f3 un papel central en el impulso proyecto. Confi\u00f3 en Dalton Trumbo, un guionista vetado en Hollywood luego de haber sido puesto en la lista negra confeccionada en la era del senador Joseph McCarthy, durante la llamada \u201ccaza de brujas\u201d de los a\u00f1os cincuenta. Gracias a las ideas pol\u00edticas liberales de Douglas, Trumbo, siguiendo la trama del argumentista Howard Fast, se hizo cargo del guion de \u201cEspartaco\u201d, lo que le permiti\u00f3 dejar el exilio pol\u00edtico forzoso. Trumbo volvi\u00f3 a trabajar con Douglas en el guion -escrito en colaboraci\u00f3n con Edward Abbey- de &#8220;Los valientes andan solos&#8221; (&#8220;Lonely are the Brave&#8221;), de David Miller.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Una menci\u00f3n especial para una de las mejores de Kirk: &#8220;Vecinos y amantes&#8221; (&#8220;Strangers when\u00a0we Meet&#8221;) , de Richard Quine. Al lado de Kim Novak, Douglas hace uno de sus papeles m\u00e1s interiores,\u00a0desgarrados y entra\u00f1ables. Este melodrama\u00a0magistral es uno de los t\u00edtulos esenciales del fin de la era cl\u00e1sica de Hollywood.<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Podr\u00edamos seguir recordando la figura de Douglas en pel\u00edculas como \u201cEl arreglo\u201d, de Elia Kazan, o en la delirante \u201cLa furia\u201d, que hizo con Brian De Palma, pero lo dejamos ah\u00ed.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Ricardo Bedoya<\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ha muerto, centenario, uno de los actores m\u00e1s reconocibles del Hollywood cl\u00e1sico. Kirk Douglas, nacido como Issur Danielovitch Demsky, descendiente de un migrante jud\u00edo ruso, integr\u00f3 una generaci\u00f3n inigualable de actores surgidos en la d\u00e9cada de los cuarenta del siglo pasado. Como Burt Lancaster, como Gregory Peck, como Robert Mitchum, como Richard Widmark. 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