{"id":6353,"date":"2020-03-10T12:42:05","date_gmt":"2020-03-10T12:42:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=6353"},"modified":"2020-03-10T12:48:33","modified_gmt":"2020-03-10T12:48:33","slug":"el-cine-de-todos-los-dias-primera-semana-de-marzo-de-2020-juan-m-bullitta-alejandro-amenabar-jose-luis-garci-clarisa-navas-samuel-kishi-camilo-restrepo-john-farrow-kinuyo-tanaka","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=6353","title":{"rendered":"El cine de todos los d\u00edas: primera semana de marzo de 2020. Juan M. Bullitta, Alejandro Amen\u00e1bar, Jos\u00e9 Luis Garci, Clarisa Navas, Samuel Kishi, Camilo Restrepo, John Farrow, Kinuyo Tanaka"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\"><img alt=\"Resultado de imagen para los conductos restrepo\" src=\"https:\/\/static.iris.net.co\/arcadia\/upload\/images\/2020\/3\/1\/80939_1.jpg\" \/><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Inicio este diario de cine que pretende comentar, de manera fragmentaria y poco sistem\u00e1tica, algunas pel\u00edculas vistas, libros o art\u00edculos le\u00eddos, y hechos vinculados con el cine seg\u00fan vayan ocurriendo. Ojal\u00e1 la periodicidad pueda ser semanal. O, acaso, quincenal. Espero poder cumplir con alguno de esos plazos.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\"><strong>El cine fant\u00e1stico es como una gran esponja<\/strong>. Absorbe de inmediato las preocupaciones y debates de la \u00e9poca y las convierte en ficci\u00f3n. \u201cEl hombre invisible\u201d, Gretel y Hansel\u201d y \u201cPresencias del mal\u201d se apropian de viejos relatos de H.G. Wells, los Hermanos Grimm y Henry James, para examinarlos desde otras perspectivas. En ellas encontramos protagonismos de mujeres en tr\u00e1nsito de dejar el hogar, el trabajo anterior o las zonas protegidas, para encarar la violencia masculina, real o espectral, y para cotejarse con ellas mismas, saliendo del umbral, del bosque y sus amenazas, en el caso de Gretel. De las tres, \u201cEl hombre invisible\u201d resulta la m\u00e1s lograda. Las otras arrancan con seguridad, pero pierden el aliento y la compostura en el camino. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\"><strong>Leo en El Comercio del jueves 5 de marzo<\/strong> un comentario de la interesante novela \u201cSue\u00f1os b\u00e1rbaros\u201d, de Rodrigo N\u00fa\u00f1ez Carvallo, que recrea, en clave ficcional, el mundo de la cinefilia lime\u00f1a de hace algunas d\u00e9cadas. Algunos personajes aparecen en la novela con sus verdaderos nombres, como Juan M. Bullitta. El cr\u00edtico de El Comercio, al mencionarlo, se\u00f1ala que fue \u201cel Andr\u00e9 Bazin cholo\u201d. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">El apunte puede resultar ingenioso, pero es totalmente equ\u00edvoco. Bullitta estuvo en las ant\u00edpodas de Bazin.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Si algo distingui\u00f3 a Andr\u00e9 Bazin como ensayista y cr\u00edtico de cine fue su preocupaci\u00f3n te\u00f3rica, su filiaci\u00f3n a corrientes de pensamiento que le proporcionaron herramientas conceptuales en su acercamiento al cine y a su preocupaci\u00f3n por desentra\u00f1ar la \u201contolog\u00eda de la imagen fotogr\u00e1fica\u201d y las bases del realismo cinematogr\u00e1fico. Nada tan alejado de Bullitta como esos afanes. Juan era un cr\u00edtico instintivo, pasional, temperamental, impresionista. Eso distingue su perfil y asegura la vigencia de sus art\u00edculos. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Si tuviera que hacerse un paralelo, el gesto cr\u00edtico de Bullitta estar\u00eda cercano m\u00e1s bien al de Truffaut escribiendo en la revista \u201cArts\u201d entre 1954 y fines de 1957. Ah\u00ed se encuentran algunas cr\u00edticas rabiosamente subjetivas y provocadoras del autor de \u201cLa mujer de al lado\u201d, en el estilo que cultivaba Juan M. Bullitta, siempre refractario a los sistemas de interpretaci\u00f3n y a las disciplinas te\u00f3ricas. En verdad, refractario a cualquier disciplina. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\"><strong>Dos pel\u00edculas espa\u00f1olas sobre la Guerra Civil y sus consecuencias<\/strong>. La primera, \u201cMientras dure la guerra\u201d, de Alejandro Amen\u00e1bar, resulta decepcionante. Es ilustrativa y aplicada hasta el didactismo y el acartonamiento. M\u00e1s atractiva es \u201cLa trinchera infinita\u201d, que se puede ver en Netflix. Apuesta con seguridad al suspenso, a la estrechez de los espacios y al clima de claustrofobia que soporta el \u201ctopo\u201d interpretado por Antonio de la Torre. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\">Otra espa\u00f1ola, \u201cEl crack cero\u201d, es la mejor pel\u00edcula de Jos\u00e9 Luis Garci en mucho tiempo. Acompa\u00f1a la pesquisa de un detective privado que est\u00e1 de vuelta de todas las ilusiones y entusiasmos. En un blanco y negro austero, para nada preciosista, Garci remite al cine del pasado, pero sin gui\u00f1os complacientes ni regodeo en la nostalgia. Cine de personajes, acierta en trazar los retratos de cada uno de los sospechosos con trazos escuetos. La recreaci\u00f3n digital del centro de Madrid de 1975, en los d\u00edas previos y siguientes a la muerte de Franco, es un punto fuerte en el logro de la atm\u00f3sfera propia de un aut\u00e9ntico \u201cfilm noir\u201d. \u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Veo tres pel\u00edculas latinoamericanas que pasaron en la reciente Berlinale. <\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cLas mil y una\u201d, de la argentina Clarisa Navas, sigue las trayectorias de una joven por el barrio de Las mil, en Corrientes. La b\u00fasqueda de la identidad sexual de una adolescente, la historia de su atracci\u00f3n por una chica mayor y las relaciones con unos primos que est\u00e1n en su propio proceso de b\u00fasqueda, son las situaciones centrales. Navas privilegia los dilatados planos de seguimiento, hechos con la c\u00e1mara en mano, que permiten descubrir tambi\u00e9n las calles y los recovecos de la ciudad. La impronta de los tr\u00e1velin de las pel\u00edculas de Eduardo Williams se deja sentir \u2013aunque sin la amplitud globalizada de ellos- y los di\u00e1logos tienen una notable frescura, desparpajo y franqueza. El lenguaje marca la posici\u00f3n social y las incertidumbres de los personajes, esos j\u00f3venes de una clase media empobrecida. Es una suerte de neorrealismo \u201cqueer\u201d que no le hace ascos a ciertos elementos de las pel\u00edculas de aprendizaje adolescente, con primer romance incluido.\u00a0 <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cLos lobos\u201d, del mexicano Samuel Kishi, remite a \u201cThe Florida Project\u201d en su presentaci\u00f3n de los afanes de una madre migrante que se las agencia para trabajar dejando a dos peque\u00f1os hijos en una habitaci\u00f3n alquilada. El retrato de la trastienda del sue\u00f1o americano va aparejado con la observaci\u00f3n del comportamiento de los chicos, de sus juegos y gestos de rebeld\u00eda y hartazgo. El \u00e9nfasis de la m\u00fasica de fondo carga las tintas y aporta un dramatismo que chirr\u00eda.\u00a0\u00a0 <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\">La colombiana \u201cLos conductos\u201d (<strong>en la foto<\/strong>), de Camilo Restrepo, quiebra el relato tradicional para convertirlo en testimonio personal, f\u00e1bula y ensayo audiovisual. El protagonista es un joven que escapa de un pasado de abusos en una secta religiosa que tambi\u00e9n podr\u00eda ser una organizaci\u00f3n pol\u00edtica, o una representaci\u00f3n aleg\u00f3rica del pa\u00eds mismo. Esa indeterminaci\u00f3n, acentuada por la naturaleza de las intervenciones del narrador, remite a un malestar gen\u00e9rico ligado a una violencia que tiene muchas expresiones, ya que no solo es pol\u00edtica. Este es un retrato fracturado de la marginaci\u00f3n social, lo que explica el efecto de espejo trizado que muestran sus im\u00e1genes, limitadas por las proporciones de un encuadre ce\u00f1ido a la ratio m\u00e1s tradicional. Las acciones las vemos fragmentadas, incompletas, partidas, acotadas en planos cercanos, como si fuesen piezas esperando ser puestas en orden. Orden imposible, ya que todo reposa sobre un equilibrio precario. \u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>\u201cAlias Nick Beal\u201d (1949), de John Farrow<\/strong>, es una pel\u00edcula singular. Tiene la atm\u00f3sfera de un \u201cfilm noir\u201d, pero se desliza hacia el terreno de lo fant\u00e1stico. Pol\u00edticos corruptos, trampas y chantajes, entre otros cr\u00edmenes, son promovidos por Satan\u00e1s en persona. Ray Milland lo interpreta apareciendo y desapareciendo del encuadre en forma sigilosa y con cierto aire de cinismo canchero.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\"><strong>Cierro la primera semana de marzo<\/strong> volviendo a ver \u201cLos pechos eternos (1955) y \u201cHa salido la luna\u201d (1955), dos obras maestras de Kinuyo Tanaka, actriz y directora clave del cine japon\u00e9s, y del cine a secas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cLos pechos eternos\u201d es, qu\u00e9 duda cabe, una de las pel\u00edculas m\u00e1s emocionantes que se hayan hecho. La secuencia de la protagonista viendo el traslado de un cad\u00e1ver hasta la morgue del hospital, enfrentando as\u00ed su futuro pr\u00f3ximo, es un momento cumbre del cine. Solo Maurice Pialat, en \u201cLa gueule ouverte\u201d,supo filmar la muerte as\u00ed, de frente. \u00a0<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Ricardo Bedoya<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">\u00a0 <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Inicio este diario de cine que pretende comentar, de manera fragmentaria y poco sistem\u00e1tica, algunas pel\u00edculas vistas, libros o art\u00edculos le\u00eddos, y hechos vinculados con el cine seg\u00fan vayan ocurriendo. 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