{"id":6370,"date":"2020-03-23T18:17:05","date_gmt":"2020-03-23T18:17:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=6370"},"modified":"2020-03-23T21:24:35","modified_gmt":"2020-03-23T21:24:35","slug":"el-cine-de-todos-los-dias-segunda-y-tercera-semana-de-marzo-de-2020-philippe-lancon-susan-sontag-irene-vallejo-cine-club-de-lambayeque","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=6370","title":{"rendered":"El cine de todos los d\u00edas: segunda y tercera semana de marzo de 2020: Philippe Lan\u00e7on, Susan Sontag, Irene Vallejo, Cine Club de Lambayeque"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"Resultado de imagen para the andomeda strain wise\" src=\"https:\/\/miro.medium.com\/max\/1200\/0*9AN71X8ckbnuAS3g.jpg\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211;<strong>No s\u00e9 si sea la lectura m\u00e1s estimulante<\/strong> en estos d\u00edas oscuros, pero \u201cEl colgajo\u201d (Anagrama, 2019), la novela-ensayo-memoria-testimonio, de Philippe Lan\u00e7on, es un notable relato de confinamiento y resistencia. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Colaborador de la revista sat\u00edrica \u201cCharlie Hebdo\u201d, Lan\u00e7on fue herido en el atentado de enero de 2015. Sobrevivi\u00f3 con el maxilar inferior destrozado. El libro es la cr\u00f3nica de su estancia en el hospital, de las cirug\u00edas practicadas para reconstruirle el ment\u00f3n, y de su recuperaci\u00f3n. La narraci\u00f3n del presente doloroso deja espacio para la evocaci\u00f3n de incidentes de su pasado y para retratar a los personajes que se asoman ante ese hospital parisino convertido en microcosmos. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Leyendo a Lan\u00e7on vienen a la memoria las im\u00e1genes de \u201cLa Chambre des officiers\u201d, de Fran\u00e7ois Dupeyron, y de \u201cJohnny Got His Gun\u201d, de Dalton Trumbo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En uno de los d\u00edas de su restablecimiento, Lan\u00e7on ve una pel\u00edcula y anota: \u201cVemos \u2018Centauros del desierto\u2019, de John Ford [Nota: \u201cThe Searchers\u201d, o \u201cM\u00e1s coraz\u00f3n que odio\u201d]. La habr\u00e9 visto diez o veinte veces. La soledad de John Wayne, su ira, nada de eso habla de m\u00ed y todo habla en mi nombre\u201d (p\u00e1gina 260)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Jean-Louis Scheffer habl\u00f3 de las \u201cpel\u00edculas que miraron mi infancia\u201d \u2013una idea que Serge Daney retom\u00f3-;\u00a0 Lan\u00e7on descubre que las im\u00e1genes de \u201cThe Searchers\u201d lo acompa\u00f1an en el desaliento y que el gesto de Ethan Edwards habla por \u00e9l. En verdad, habla por todos aquellos que aman esa pel\u00edcula. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>-En Chiclayo, el jueves 12, asisto<\/strong> a la inauguraci\u00f3n del amplio local del Cine Club de Lambayeque. Trece a\u00f1os despu\u00e9s de su fundaci\u00f3n, logra tener un local propio gracias<\/span> al premio del<span style=\"color: #000000;\"> \u201c<\/span>Concurso nacional de proyectos de gesti\u00f3n de salas de exhibici\u00f3n alternativa 2019<span style=\"font-family: Calibri;\">\u201d<\/span>del Ministerio de Cultura, ejecutado por DAFO. Es un buen ejemplo de colaboraci\u00f3n entre gesti\u00f3n privada y promoci\u00f3n estatal. En el caso de este cine club, as\u00ed lo fue desde el inicio, ya que la idea inicial naci\u00f3 en 2007 por iniciativa de Carlos Mendoza -que dirig\u00eda por entonces el Instituto Nacional de Cultura de Lambayeque-, acogida y prolongada por un grupo de estudiantes de Comunicaci\u00f3n de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo. Lady Vinces, C\u00e9sar Vargas, Miguel Cabezas, Luis Camasca y Heydi Pastor eran esos estudiantes y se mantienen como los motores del cine club desde entonces. El proyecto apunta ahora a convertirse en un centro cultural.<\/p>\n<p>Luego de la inauguraci\u00f3n, llegan en cascada las preguntas y comentarios durante casi dos horas. El cine club es un foco de activismo cin\u00e9filo en una regi\u00f3n que est\u00e1 dando pel\u00edculas valiosas. Est\u00e1n las de Manuel Eyzaguirre, as\u00ed como las de cineastas j\u00f3venes que hacen sus primeros trabajos, como Bryan Santisteban, o que preparan un largo, como Mauricio Burstein, entre otros.<\/p>\n<p>En la ma\u00f1ana de ese mismo d\u00eda, en la Escuela de Comunicaci\u00f3n de la Universidad Cat\u00f3lica Santo Toribio de Mogrovejo (USAT), se desarrolla un activo y prolongado di\u00e1logo sobre el cine peruano (y muchos temas m\u00e1s). Los profesores Milton Calopi\u00f1a \u2013coordinador de la Revista de cine \u201cCuadro por cuadro<span style=\"font-family: Calibri;\">\u201d<\/span>&#8211; y V\u00edctor Hugo Palacios, hicieron posible esa reuni\u00f3n. Agradecimiento a ellos por todas las atenciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>-Viendo \u201cDuet for Cannibals\u201d (1969),<\/strong> el tercer largo dirigido por Susan Sontag -que le debe por partes iguales al Godard inicial, a \u201cPersona\u201d y a las primeras pel\u00edculas de Marco Bellocchio-,\u00a0 distingo un afiche con el rostro de Hugo Blanco pegado en una pared del departamento del protagonista, el sujeto canibalizado por la pareja que lo acoge.<\/p>\n<p>En \u201cDomino\u201d, de Brian De Palma, se desactiva un atentado del Estado Isl\u00e1mico en la plaza de toros de Almer\u00eda mientras Andr\u00e9s Roca Rey prosigue con la faena de muleta.<\/p>\n<p>La presencia de los peruanos en el cine internacional tambi\u00e9n da cuenta del signo de nuestros tiempos, al menos hasta antes de la COVIT-19: la imagen pugnaz del l\u00edder trotskista de los sesenta ha cedido su lugar a la figura de gestos gr\u00e1ciles del torero de moda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>-Al empezar las semanas de confinamiento<\/strong>, Jos\u00e9 Carlos Cabrejo hace una encuesta para la revista \u201cVentana indiscreta\u201d. Sus preguntas son: \u201c<\/span>1. \u00bfCu\u00e1l pel\u00edcula que represente alg\u00fan tipo de virus recomendar\u00edas ver? 2. \u00bfPor qu\u00e9? 3. \u00bfQu\u00e9 crees que suceder\u00eda si el virus de esa pel\u00edcula se propagara en el Peru?<span style=\"color: #000000;\"> \u201c<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Le respondo con seis t\u00edtulos y un bono. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">1) \u201cEstaci\u00f3n tres, secreto supremo\u201d (\u201cThe Satan Bug\u201d), de John Sturges. Un virus mortal y un cient\u00edfico fuera de sus casillas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">2) \u201cLa amenaza de Andr\u00f3meda\u201d, de Robert Wise. Formas extraterrestres de vida amenazando a la humanidad. <strong>En la foto<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">3) \u201cMauvais Sang\u201d, de Leos Carax. Virus, retrovirales, pop, Bowie, y post-post Nueva Ola.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">4) \u00abDr\u00e1cula de Bram Stoker\u00a0\u00bb, de Francis Coppola. El vampirismo como \u00ab\u00a0sifilizaci\u00f3n\u00bb. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">5) La peste en \u201cNosferatu, el vampiro\u201d, de Murnau y de Herzog.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">6) La \u201cMuerte en Venecia\u201d, de Luchino Visconti: fin de \u00e9poca, regusto decadentista y Mahler. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Bono: No, \u201cEl limpiador\u201d no es la \u00fanica ficci\u00f3n post-apocal\u00edptica que tuvo a Lima como escenario: Vean \u201cNew Crime City\u201d (1994), de Jonathan Winfrey, y lo comprobar\u00e1n. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si nos llega alguna de esas pestes? <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">F\u00e1cil, no la contamos.\u201d <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>-Irene Vallejo, autora de \u201cEl infinito en un junco\u201d<\/strong> (Siruela, 2019), apasionante ensayo sobre la historia del libro (y declaraci\u00f3n de amor a los libros en general), escribe: \u201cen los escenarios de Atenas se escucharon palabras asombrosas. Desde all\u00ed hablaron mujeres desesperadas, parricidas, enfermos, locos, esclavos, suicidas y extranjeros. El p\u00fablico no pod\u00eda apartar los ojos de aquellos personajes ins\u00f3litos. Precisamente, \u00a0\u2018teatro\u2019 significaba en griego \u2018lugar para mirar\u2019. Los griegos hab\u00edan escuchado relatos durante generaciones, pero asomarse a una historia mir\u00e1ndola como esp\u00edas tras la rendija de una puerta era una experiencia muy distinta, de una extra\u00f1a intensidad. All\u00ed empez\u00f3 a triunfar el lenguaje audiovisual que a\u00fan nos hipnotiza.\u201d (P\u00e1gina 177)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Mirar una representaci\u00f3n \u201ccomo esp\u00edas tras la rendija de una puerta\u201d, dice Vallejo. S\u00ed, ese gesto tal vez prefigur\u00f3 el deseo por las historias narradas por el cine, base del triunfo del \u201clenguaje audiovisual que a\u00fan nos hipnotiza. Pero la verdadera pasi\u00f3n del esp\u00eda se satisfizo con la mirada por el ojo de la cerradura, m\u00e1s cercana, m\u00e1s indiscreta. La de los primer\u00edsimos planos, la de las c\u00e1maras penetrando en las alcobas y en los quir\u00f3fanos para mostrar los genitales de una pareja o bistur\u00edes rebanando ap\u00e9ndices. Esas c\u00e1maras y miradas que inventaron el porno \u2013que coleccionaba el rey Alfonso XIII- o difundieron las operaciones del Doctor Doyen, que separaba siamesas en 1902 ante Maurice y Parnaland, renombrados camar\u00f3grafos del cine de los inicios. Los griegos inventaron la experiencia de ver el escenario como si se estuviese \u201ctras la rendija de una puerta\u201d. El cine invit\u00f3 a entrar a espacios prohibidos para mirar de cerca lo que se hac\u00eda en ellos. Nos convirti\u00f3 en mirones.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Pel\u00edculas vistas en la quincena<\/strong>: <span style=\"color: #000000;\">Suspect, de Roy Boulting; <\/span><span style=\"color: #000000;\">Edgar Allan Poe, corto de D.W. Griffith; <\/span><span style=\"color: #000000;\">Resurrection of a Body, de Stephen Broomer; <\/span><span style=\"color: #000000;\">Duet for cannibals, de Susan Sontag; <\/span><span style=\"color: #000000;\">The Bribe, de Robert Z. Leonard (por segunda vez); <\/span><span style=\"color: #000000;\">Wings of Danger, de <\/span><span style=\"color: #000000;\">Terence Fisher; <\/span><span style=\"color: #000000;\">Over-Exposed, de Lewis Seiler; <\/span><span style=\"color: #000000;\">Undertow, de William Castle;\u00a0<\/span><span style=\"color: #000000;\">The Kid Brother, de Ted Wilde y J.A. Howe; <\/span><span style=\"color: #000000;\">The Day They Robbed the Bank of England, de John Guillermin; <\/span><span style=\"color: #000000;\">37 seconds, de Hikari; <\/span><span style=\"color: #000000;\">Meeting Gorbachev, de Werner Herzog;\u00a0<\/span><span style=\"color: #000000;\">A Life of Speed: The Juan Manuel Fangio Story (2); <\/span><span style=\"color: #000000;\">Do\u00f1a Francisquita, de Hans Behrendt; <\/span><span style=\"color: #000000;\">The Green Fog, de Guy Maddin; <\/span><span style=\"color: #000000;\">Esto no es un golpe, de Sergio Wolf; <\/span><span style=\"color: #000000;\">Aventura Malgache, de Alfred Hitchcock; C<\/span><span style=\"color: #000000;\">olOZio, de Artemio Narro; Sanguinetti, de Christian D\u00edaz Pardo; Spawn of the North, de Henry Hathaway; The Passionate Friends, de David Lean; El sanatorio de la clepsidra, de Wojciech Has.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Ricardo Bedoya<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &#8211;No s\u00e9 si sea la lectura m\u00e1s estimulante en estos d\u00edas oscuros, pero \u201cEl colgajo\u201d (Anagrama, 2019), la novela-ensayo-memoria-testimonio, de Philippe Lan\u00e7on, es un notable relato de confinamiento y resistencia. Colaborador de la revista sat\u00edrica \u201cCharlie Hebdo\u201d, Lan\u00e7on fue herido en el atentado de enero de 2015. Sobrevivi\u00f3 con el maxilar inferior destrozado. El [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1131,1128,1129,847,1130],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6370"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6370"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6370\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6372,"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6370\/revisions\/6372"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6370"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6370"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6370"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}