{"id":6426,"date":"2020-04-05T14:22:35","date_gmt":"2020-04-05T14:22:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=6426"},"modified":"2020-04-05T14:22:35","modified_gmt":"2020-04-05T14:22:35","slug":"peliculas-para-ver-durante-el-confinamiento-mas-alla-de-la-gloria-de-samuel-fuller","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=6426","title":{"rendered":"Pel\u00edculas para ver durante el confinamiento: M\u00e1s all\u00e1 de la gloria, de Samuel Fuller"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"Mark Hamill, Lee Marvin, Bobby Di Cicco, and Kelly Ward in The Big Red One (1980)\" src=\"https:\/\/m.media-amazon.com\/images\/M\/MV5BMjNhNTZkODgtY2E1My00ZGIyLWIyMzYtOWJhM2U0NGY1ODI0XkEyXkFqcGdeQXVyMjUyNDk2ODc@._V1_.jpg\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Una gran pel\u00edcula de Samuel Fuller, &#8220;M\u00e1s all\u00e1 de la gloria&#8221;, se puede ver en Netflix.<\/strong><\/p>\n<p>De \u00c1frica a Checoslovaquia, pasando por Francia, B\u00e9lgica e Italia. \u201cM\u00e1s all\u00e1 de la gloria\u201d (\u201cThe Big Red One\u201d, 1980), de Samuel Fuller, como buena pel\u00edcula de un curtido reportero gr\u00e1fico, traza la cr\u00f3nica extensiva de una experiencia b\u00e9lica, durante la Segunda Guerra Mundial, compartida por cuatro j\u00f3venes soldados, Griff (Mark Hamill), Zab (Robert Carradine), Vinci (Bobby diCicco) y Johnson (Kelly Ward), y el sargento al comando (Lee Marvin). Todos miembros de la primera divisi\u00f3n de infanter\u00eda de los Estados Unidos, conocida como The Big Red One.<\/p>\n<p>La cr\u00f3nica est\u00e1 impregnada de elementos autobiogr\u00e1ficos. El proyecto de filmar estas memorias guerreras se remonta a 1957, pero no se pudo realizar entonces. Fuller concibi\u00f3 esta pel\u00edcula como una s\u00edntesis de lo narrado y representado en t\u00edtulos como \u201cEl casco de acero\u201d, \u201cBayoneta calada\u201d, \u201cProa al infierno\u201d, \u201cLas puertas rojas\u201d, \u201cVerboten\u201d y \u201cLos invasores\u201d, sus otras pel\u00edculas de guerra. El equilibrio entre la acci\u00f3n y el recuerdo, la historia y la memoria, el cotejo de las dimensiones de lo colectivo y lo individual, y la amplitud de las incidencias hist\u00f3ricas vividas por los soldados, en cuyos temores e inseguridades se reconoce el realizador, son caracter\u00edsticas en la obra de Fuller. \u00a0Reaparecen en \u201cM\u00e1s all\u00e1 de la gloria\u201d, que\u00a0proyecta la\u00a0identificaci\u00f3n\u00a0del realizador en el personaje que encarna al cineasta en guerrero: el soldado Zab, con su inseparable puro y sus aficiones literarias.<\/p>\n<p>William Faulkner dec\u00eda que la sustancia de la memoria se encuentra en la vista, el olfato, los m\u00fasculos con los que escuchamos y sentimos, y no tanto en el pensamiento. Fuller suscribe el aserto. Aqu\u00ed, la memoria no se complace en la nostalgia por los viejos buenos tiempos de la vida con los camaradas, ni se detiene en la idealizaci\u00f3n de la valent\u00eda de los comandos. Ni siquiera se preocupa en reflexionar sobre los intereses en litigio, ni sobre el resultado final de las batallas. El recuerdo se encarna en las acciones y la concreci\u00f3n de los hechos, en su dinamismo, en su peso espec\u00edfico, en su presencia material. La memoria de la violencia del combate en la playa de Normand\u00eda se resume en la imagen de los maxilares tensos de Griff o en la materialidad del polvo que oscurece la visibilidad mientras los tanques nazis avanzan sobre los cascos del grupo que se protege en los hoyos cavados en la tierra. La evocaci\u00f3n de alg\u00fan momento de tranquilidad y relajo aparece como una suma de voces, ruidos, trajines y algarab\u00eda durante el almuerzo preparado por las mujeres sicilianas. Y los recuerdos del horror y la piedad \u00a0se fijan en las texturas de las frutas que son el \u00faltimo alimento del ni\u00f1o de Falkenau.<\/p>\n<p>El recuerdo del esfuerzo en la costa normanda se condensa en la vivencia del instante y la experiencia de lo individual: un soldado cae muerto antes de llegar a la playa; de su cuerpo s\u00f3lo entrevemos el reloj de pulsera que lleva. Marca la hora del desembarco. Luego, un soldado penetra en el campo enemigo; es alcanzado por una bala y cae. El sargento ordena el avance de un segundo soldado, que tambi\u00e9n es herido. Lo mismo ocurre con un tercero y un cuarto, y as\u00ed hasta el octavo, que es Griff, quien controla el miedo y logra el objetivo. Fuller, entonces, encuadra otra vez la mano del soldado muerto en el desembarco. El agua ahora est\u00e1 te\u00f1ida por la sangre. Las manecillas de su reloj han seguido movi\u00e9ndose, marcando los minutos trascurridos. La memoria jam\u00e1s es intemporal. El drama de los j\u00f3venes comandos cobra sentido en la intensidad del paso del tiempo y el impacto de la sensaci\u00f3n f\u00edsica del dolor. La exacerbaci\u00f3n de lo sensorial es la base de su aprendizaje.<\/p>\n<p>Es casi un lugar com\u00fan anotar la proximidad de Fuller con los proscritos, los perseguidos por la justicia, las prostitutas, los desclasados, los que viven en constante riesgo, los insumisos, los soldados de trinchera que son carne de ca\u00f1\u00f3n. Todos esos personajes activan el compromiso emocional del realizador. Gente que est\u00e1 a la intemperie y pasa aprietos o que espera un golpe violento debido a su imposibilidad de asimilar las convenciones b\u00e1sicas de la vida social. Si se dispara al enemigo en el pecho, un soldado puede convertirse en h\u00e9roe; si lo hace por la espalda, en un traidor. Si se mata durante la guerra, el acto se considera leg\u00edtimo; luego de ella, el mismo acto se juzga como homicidio. Los personajes de Fuller enfrentan esas distinciones convencionales en posesi\u00f3n de sus reflejos instintivos. Los infantes de \u201cM\u00e1s all\u00e1 de la gloria\u201d no aprenden a vencer, y en consecuencia al derrotar, sino a resistir, a agazaparse a tiempo, a disparar antes que el enemigo; en una palabra, a sobrevivir.<\/p>\n<p>\u201cAvanzar es poner un pie delante del otro \u201c, dice Merril, el personaje de \u201cLos invasores\u201d. \u201c En la guerra no se asesina, se mata\u201d, dice el sargento de \u201cM\u00e1s all\u00e1 de la gloria\u201d. Son preceptos que insin\u00faan una \u00e9tica primaria que se disimula con la b\u00e1rbara supeditaci\u00f3n a las leyes de la selecci\u00f3n natural. La guerra no se ve aqu\u00ed desde el punto de vista del observador objetivo que grafica los avances b\u00e9licos, haciendo el balance de las bajas y el conteo de los efectivos vivos. Es observada, m\u00e1s bien, desde la perspectiva del soldado, a ras de tierra, con la veracidad f\u00edsica del miedo. Por eso, el encuadre recorta los espacios, nunca descubre la amplitud del campo de batalla ni ofrece planos de conjunto. Los comandos est\u00e1n aislados de su entorno y el \u00e1rea que abarca su mirada coincide con el campo de mira del fusil. La c\u00e1mara prefiere ubicarse en la profundidad de una cueva o en la estrechez de un tanque. Fuller ejercita el expresionismo de los encuadres cortos, que potencian la cercan\u00eda de las luchas cuerpo a cuerpo, y de las angulaciones acentuadas, como los contrapicados, o esas composiciones visuales de l\u00edneas oblicuas que exacerban la ostentaci\u00f3n de violencia con la que los personajes disimulan su verdadera fragilidad.<\/p>\n<p>La figura de Griff en la fachada del campo de concentraci\u00f3n es casi la imagen simb\u00f3lica de la orfandad que padecen todos los miembros del escuadr\u00f3n. (1)<\/p>\n<p>Cortados de sus ra\u00edces, embarcados hacia Europa, obligados a matar, los j\u00f3venes combatientes se sienten arrojados en medio de un caos primitivo donde la \u00fanica reacci\u00f3n permisible es descargar la cacerina sobre el blanco. La indignaci\u00f3n moral que le produce al soldado la visi\u00f3n de los hornos crematorios en el campo de exterminio es desahogada mediante una fr\u00eda e interminable descarga de fuego sobre el nazi escondido: reflejo inducido por la guerra.<\/p>\n<p>El mejor momento de la pel\u00edcula es esa serena y prolongada secuencia en la que un ni\u00f1o moribundo es recogido por el sargento, que lo protege hasta su muerte. Lirismo, distancia y emoci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Ricardo Bedoya<\/b><\/p>\n<ol start=\"1\">\n<li>El tema de la orfandad en la obra de Fuller es desarrollado por Nicholas Garnham en su libro <i>Samuel Fuller<\/i> (Martin Secker &amp; Warburg Ltd. Londres, 1971)<\/li>\n<\/ol>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Una gran pel\u00edcula de Samuel Fuller, &#8220;M\u00e1s all\u00e1 de la gloria&#8221;, se puede ver en Netflix. 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