{"id":996,"date":"2014-10-17T00:36:37","date_gmt":"2014-10-17T00:36:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.paginasdeldiariodesatan.com\/pdds\/?p=996"},"modified":"2014-10-17T00:36:37","modified_gmt":"2014-10-17T00:36:37","slug":"bruno-dumont","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.paginas-del-diario-de-satan.com\/pdds\/?p=996","title":{"rendered":"Bruno Dumont"},"content":{"rendered":"<div><a href=\"http:\/\/www.google.com.pe\/url?sa=i&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;frm=1&amp;source=images&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0CAcQjRw&amp;url=http%3A%2F%2Fcinephilus.blogspot.com%2F2013_11_01_archive.html&amp;ei=ZWRAVMCuGoyPNrnkgqgD&amp;bvm=bv.77648437,d.eXY&amp;psig=AFQjCNH1R0TFZ5qHdSHHsG2JE8eE_1O0-A&amp;ust=1413592505086769\" data-ved=\"0CAcQjRw\"><img loading=\"lazy\" alt=\"\" src=\"https:\/\/encrypted-tbn0.gstatic.com\/images?q=tbn:ANd9GcQfrUxywASj_FFrsGjsk11kleupEAySxFOJuaPVqdqqiD9YoFrr\" width=\"422\" height=\"560\" \/><\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Se ha estrenado Camille Claudel 1915, la pen\u00faltima pel\u00edcula de Bruno Dumont. Es formidable que una pel\u00edcula as\u00ed llegue a la cartelera. Aqu\u00ed van unas notas sobre el cine de Dumont que escrib\u00ed para el cat\u00e1logo del \u00faltimo Festival de Lima.<\/strong><\/p>\n<p><em>Bruno Dumont: la piedra y lo invisible<\/em><\/p>\n<p>Una mirada panor\u00e1mica a la obra cinematogr\u00e1fica de Bruno Dumont (Bailleul, Nord-Pas-de-Calais, 1958) nos enfrenta a personajes ermita\u00f1os, ensimismados, silenciosos, pose\u00eddos por una extra\u00f1a fiebre, o una convicci\u00f3n febril, y una inquietante ambig\u00fcedad. Detr\u00e1s de ellos, como \u00e1speras escenograf\u00edas, aparecen paisajes desolados, recorridos por los vientos propios de la costa o, por el contrario, claustros de una presencia f\u00edsica muy marcada. Y siempre, hormigueantes sensaciones. Ruidos naturales, el sonido del desplazamiento de los cuerpos, de los susurros y la respiraci\u00f3n. El olor que mortifica a los personajes. O la experiencia del dolor. Las marcas de lo corporal y lo material.<\/p>\n<p>Desde su primera pel\u00edcula, <i>La vida de Jes\u00fas<\/i> (1996) hasta la m\u00e1s reciente, <i>P&#8217;tit Quinquin<\/i> (serie de televisi\u00f3n, pero con una versi\u00f3n para el cine, 2014), pasando por <i>L\u2019Humanit\u00e9 (<\/i>1999), <i>Twentynine Palms <\/i>(filmada en Estados Unidos, 2003), <i>Flanders <\/i>(2005), <i>Hadewijch <\/i>(2009), <i>Hors Satan<\/i> (2011) y <i>Camille Claudel 1915<\/i> (2013), la obra de Dumont se aleja de las convenciones del realismo y de las imposiciones del guion. M\u00e1s que ilustrar situaciones preexistentes, las dise\u00f1a y las observa. Por eso, sus pel\u00edculas siempre parecen abiertas a lo aleatorio, a los hallazgos y a los imprevistos. La c\u00e1mara est\u00e1 ah\u00ed para dar cuenta de una acci\u00f3n concreta, pero tambi\u00e9n para que aparezca el sentido de lo que ofrece el entorno, del color emocional que aporta el clima o la luz de un momento determinado.<\/p>\n<p>Las pel\u00edculas se detienen para tratar de encontrar lo que hay detr\u00e1s de esos personajes de rostros minerales (lo que explica la presencia de actores naturales o no profesionales, con la excepci\u00f3n de Juliette Binoche, en <i>Camille Claudel 1915<\/i>), de aquello que los mueve y les lleva a comportamientos extremos. Las pel\u00edculas intentan destilar la esencia de los impulsos espirituales que convierten a los seres en \u00e1ngeles bienhechores o exterminadores, o en ambos a la vez. \u00c1ngeles que se mueven a trav\u00e9s de un mundo duro y reseco, de acentos crepusculares y a veces apocal\u00edpticos, que no tiene espacio para los afectos, a causa de la guerra, como en <i>Flanders<\/i>, o del fanatismo, como en <i>Hadewijch<\/i>, o del prejuicio como en <i>Camille Claudel 1915<\/i>, recluida por amar con \u201cexceso\u201d y\u00a0desafiar lo establecido.<\/p>\n<p>A pesar de sus apariencias hoscas y sus instintos casi primarios, cercanos a lo animal, los personajes de Dumont no descartan la noci\u00f3n de lo sagrado, aun cuando no puedan formularla de modo consciente o la busquen a trav\u00e9s de los caminos del dolor o del mal.<\/p>\n<p>En las pel\u00edculas, la espiritualidad no se manifiesta a trav\u00e9s de discursos y\u00a0afanes did\u00e1cticos. Est\u00e1 encarnada en cuerpos rugosos y miradas, en gestos y posiciones corporales que evocan el \u201ctrance\u201d o la posesi\u00f3n m\u00edstica; en la \u201cinocencia\u201d del \u201cidiota del pueblo\u201d enfrentado a la pura maldad, como en <i>L\u2019Humanit\u00e9; <\/i>en<i> <\/i>los extravagantes y desesperados exorcismos practicados por el iluminado de <i>Hors Satan; <\/i>en las miradas de Camille Claudel sobre sus compa\u00f1eras del asilo psiqui\u00e1trico.<\/p>\n<p>La obra de Dumont es seca y austera, como esculpida en piedra. Pero acerc\u00e1ndonos a ella, a trav\u00e9s de peque\u00f1as grietas, podemos atisbar la presencia de lo \u201cinvisible\u201d.<\/p>\n<p><strong>Ricardo Bedoya<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Se ha estrenado Camille Claudel 1915, la pen\u00faltima pel\u00edcula de Bruno Dumont. Es formidable que una pel\u00edcula as\u00ed llegue a la cartelera. 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