Películas para ver durante el confinamiento: Historias extraordinarias y La flor

Lo que abunda no daña / cuando no es mal ni cizaña”. Apuntes sobre ...

 

Historias extraordinarias se puede empezar a ver aquí.. Y Aquí pueden empezar a ver La flor, de Mariano Llinás. Está apareciendo por entregas.

Son dos películas fuera de serie. Historias extraordinarias y La flor (en la foto), de Mariano Llinás, son descomunales, exigentes y apasionantes. El texto que sigue es un brevísimo extracto del artículo sobre el cine de Llinás que aparece en el libro sobre el cine latinoamericano de hoy que se publicará dentro de pocos meses.  

Historias extraordinarias (2008), del argentino Mariano Llinás, apuesta por los relatos múltiples, la división narrativa en capítulos (diez y ocho en total), la dilatación temporal, la fusión genérica, el relato sucesivo de tres historias que no se enlazan pero que conducen a otras, la narración omnisciente (que alterna las voces neutras de la actriz Verónica Llinás y de los actores Juan Minujín y Daniel Hendler), los cuentos cuyas líneas centrales se abren hacia nuevos incidentes, incorporando a personajes disímiles. […]

Yendo a contracorriente de las normas del relato sustractivo –que marca toda una vertiente del cine argentino desde fines de los años noventa del siglo XX-, Historias extraordinarias propone una narración proliferante, que tiende a lo arborescente, sin ceñirse a las estructuras vectoriales de la narrativa clásica de aventuras.

Tres líneas narrativas centrales (que corresponden a los itinerarios de sendos personajes) articulan el desarrollo de las acciones, que se extienden por cerca de 245 minutos […] Cada historia despliega sus propias estrategias expositivas. Se recurre a las argucias y mecanismos del thriller, del fake o documental falseado, del reportaje que se alimenta de indicios hallados en recortes periodísticos, de los filmes de intriga internacional que reúnen a personajes sacados de contextos y épocas diversas, desde jeques árabes hasta nazis, desde buscadores de tesoros hasta agentes de la policía británica. También recurre a la observación de los espacios provincianos, a la contemplación del río y su entorno, al viaje permanente como recurso de articulación narrativa, a las técnicas del fotomontaje […]

En La flor (2018), de Llinás, también está presente la desmesura. Las catorce horas de su proyección garantizan una multiplicidad de líneas narrativas, de personajes y de sucesos que se desgranan como pétalos. Más que una película, son varias que, a su vez, se dividen en relatos autónomos que reciben tratamientos estilísticos y genéricos variados. Todos ellos giran en torno de preocupaciones similares y de cuatro actrices (Agustina Muñoz, Elisa Carricajo, Pilar Gamboa y Valeria Correa) que van apareciendo con diferentes papeles y diversos tiempos de intervención en los episodios que conforman el todo. […]

La flor se entronca con una tradición del cine narrativo que no es la más prestigiosa. No son los grandes modelos clásicos o canónicos los que se refieren aquí, más allá de la apropiación del espíritu de Partie de champagne (1936), de Jean Renoir, basada en un relato de Guy de Maupassant. […] El espíritu y el lenguaje de algunos pasajes de La flor parecen hallar inspiración en cintas como The Most Dangerous Man Alive (1961) de Allan Dwan, en los seriales de los años cuarenta dirigidos por John English y William Witney, o más cercanas, en las películas del mexicano Emilio Gómez Muriel, con Rocambole enfrentando a las mujeres arpías o a la secta del escorpión. O en aquellas películas apátridas o fronterizas que entremezclan paisajes de varios países del mundo, o apelan sin pudor a la extraterritorialidad. Y donde se hablan lenguas diversas, en una suerte de esperanto que alude al cosmopolitismo, pero también al desarraigo […]

A despecho de su desmesura, el sentido más oculto de La flor parece radicar en dos pasajes breves. El primero está ubicado al final del cuarto episodio. El otro, ocupa todo el sexto episodio. En ambos, aparecen las actrices que hemos visto interpretando a diferentes personajes en el curso de las acciones […] En ambos, ellas posan ante la cámara. Más que encarnar a otras, son ellas mismas […] ¿Qué singulariza esos dos momentos? […] Sin duda, la cuota de realidad que se cuela en la película, que agujerea la rigidez de los dispositivos, que quiebra las flechas que sustentan la estructura de La flor […]

Ricardo Bedoya

One thought on “Películas para ver durante el confinamiento: Historias extraordinarias y La flor

  1. Ricardo, gracias por compartir estas magníficas películas. Y esperamos la siguiente entrega de La Flor.

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